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L’evanxeliu’n bable según San Matéu: una xera de normalización llingüística (1983)

“L’evanxeliu’n bable según San Matéu: una xera de normalización llingüística”, por Xuan Xosé Sánchez Vicente, en Lletres Asturianes, nb. 3, 1983. 1983-levanxeliun-bable-segun-san-mateu-una-xera-de-normalizacion-llinguistica
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Trail Villaviciosa (Villaviciosa) - Santolaya (Cabranes)

Camudando'l camín - 16 Febreru, 2017
18 d'Avientu de 2016

Track: Trail Villaviciosa (Villaviciosa) - Santolaya (Cabranes)


Web del Trail: Trail Villaviciosa - Santolaya

Clasificaciones: Clasificaciones 2016  


Última carrera del añu, la cual afrontábemos nun estáu de forma estupendu, dempués de pasar poles Seronda Trails y la Blincapeñes de Suarías con mui bonos resultaos. Pa finar, tocaba quemar carbonilla nuna carrerina, que lloñe de nun tener que sufrise ya que tamos falando d'otra media maratón, ye con desniveles seles y la plizca d'emoción ponenla los ritmos.

A eso fuimos y namás entamar, salimos neutralizaos peles cais de la Villa, llevándonos el coche de la llocal a puntu de morrer pa los que somos de combustible diesel. Dicir que de los 23 km, los primeros 5 casi son pente carretera y bon camín llanos, corriéndose a unos ritmos altos.


Baxando hacia Peña Cabrera
Llueu, meterémonos hacia los molinos del Profundu, onde'l barru y un tarrén más quebrapates, va llevanos gayoléramente hacia la parte final del percorríu, onde xubiremos el desnivel a ganar pelos montes de Cabranes, con delles xubides pindies, alternándose con rápides baxaes.

Pasaré pelos avituallamientos pa garrar agua y siguiré disfrutando como nunca d'esta carrerina, mui, mui corrible y na que dempués de dexar a Alberto, namás que pasaré a otru corredor y ya tiraré tol tiempu solu, lo cual cada día préstame más, ya qu'agóbiame les carreres nes que vamos toos en grupu.

Bertín siempre saludando y poniendo bona cara
Namái que soi alcontrame con dalgún corredor más cerca de Peña Cabrera, pero nun soi a pillalo en dengún momentu y la verdá ye que dame pena, porque voi como nunca y quiciás esperé demasiáu tiempu pa tirar fuerte p'alantre... pero bono ye lo qu'hai, nun tolos díes se ta igual, nin tolos díes acertamos col plantegamientu.

Ensín más, voi averándome a Santolaya, pasando a dellos compañeros de la carrera curtia y entro nesti guapu pueblín, baxo los aplausos de los pocos habitantes que dignáronse a salir de casa. La verdá ye que da un pocu de penina ver el pueblu tan vacíu con un día soleyeru como taba.

Gus y Manu aguantando'l tirón estupendamente
Al final, entro na posición 15 que ye un resultáu brutal pa finar l'añu, anque quédome cola sensación de correr los 23 km a un ritmu de 5:39 y llegar a meta fresquín, pasándolo xenial, esfrutando de les viesques de Cabranes, de los molinos del Profundu y de tola carrera en xeneral.
Pa fin de folixa, unes cerveces, sidre y una xinta a cargo de la organización con fabada y arroz con llechi que taba de restallu. Asína, con una carrera tan prestosa, nun faltaré añu tres añu col envís de terminar corriendo a fueu y descansar unes selmanes. 
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Provincia de Santander

Nacionalismu Asturianu - 15 Febreru, 2017
Provincia de SantanderFonte: CovadonguismoPROVINCIA DE SANTANDER
La "provincia de Santander", ahora denominada "Cantabria", fue creada en 1833, por la división territorial de Javier de Burgos, sin respetar la realidad histórica ni cultural de la zona.

La provincia de Santander se constituyó con:1) Una gran parte de Asturias: Asturias de Santillana, Asturias de Trasmiera y Asturias de Laredo ("Ruesga y Soba" y "Pas"); la Asturias histórica iba desde el río Eo al río Asón y en toda ella se hablaba asturiano.2) Una parte de Castilla: Campoo (destacan Reinosa y Aguilar), que siempre fue parte de Castilla.Y la antigua merindad de Vecio, relacionada con los vardulos, centrada en Castro Urdiales, que siempre fue de Castilla, de la provincia de Burgos y en la que siempre se habló castellano desde el origen de Castilla.3) La Liébana: que pertenecía a León y en la que se hablaba asturiano.
Territorio asturiano:En la mayoría de los mapas cartográficos desde el S.XVI se ve una Asturias dividida en dos provincias:Las Asturias de Oviedo y Las Asturias de Santillana.La de Oviedo tenía su frontera occidental en el río Eo y por la parte oriental en el concejo de Ribadedeva, donde comenzaba la de Santillana. Esta llegaba más allá de Santander, situándose su frontera oriental en el río Asón. Por el sur las Asturias limitaban con la "Cordillera Cantábrica".
Territorio castellano:El terrritorio "castellano" de la provincia de Santander estaba completamente aislado de territorio "asturiano" de la misma provincia por las montañas, étnica, política e idiomáticamente (el Campoo tenia relaciones comerciales, politicas y étnicas con el resto de Castilla y no con Santander ni con Oviedo).Este territorio (todo el Campoo más el Vecio) fue el origen de Castilla y del idioma castellano.
Entonces, si la mayor parte de la actual autonomia cántabra se llamaba Asturias...¿Qué territorio era llamado Cantabria en la Edad Media? 1) Parece ser que Cantabria significaba "ribera del Ebro", o "territorio junto al Ebro" (algo que no encaja por ejemplo con la situación de Santander ciudad o la de San Vicente de la Barquera).2) Junto a la ciudad de Logroño hay una pequeña montaña, un cerro, llamado "monte Cantabria" o "cerro Cantabria", y en lo alto de tal monte hay unas ruinas de una población que se llamó...¡Cantabria! (o ciudad de Cantabria), y también cerca de allí, separando la mayor parte de la privincia de Álava de la vega del Ebro, hay una "sierra Cantabria".
Los romanos decían que "Cantabria" estaba "en el curso alto del Ebro".
(FUENTE: http://asturiasdesantiyana.blogspot.com.es/2015/02/lo-que-los-santanderinos-opinen-sobre.html)
Publicación relacionada:La hermandad de Asturias y CantabriaPublicado originalmente por Covadonguismo e
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“La traïció dels líders”, de Lluís M. Xirinacs

La Fundació Randa i el Centre d’Estudis Joan Bardina han penjat la trilogia en PDF lmx_la_traicio_dels_liders_complet_r2 L’obra més destacada i reconeguda de Lluís M. Xirinacs, ‘La traïció dels líders’, es troba disponible a la xarxa d’uns quants dies ençà. La … Continue reading →
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Consideraciones sobre el Museo del Carlismo

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Naiz (15/02/2017)

El Parlamento de Navarra ha aprobado una resolución instando al Gobierno de Navarra a presentar un plan de revisión de los contenidos del Museo del Carlismo. En relación a lo que fue hasta ahora ese triste Museo quisiera exponer varias cuestiones, algunas de las cuales han pasado totalmente desapercibidas en la reciente polémica, pues se corre el riesgo de que el árbol no nos deje ver el bosque:

1- En la década de 1990 una parte de los fondos históricos (banderas, cuadros, uniformes, etc.) del Partido Carlista se encontraban en depósito en el Museo Histórico Vasco de Bilbao. A pesar de la reivindicación del Partido Carlista sobre la articulación de un espacio museístico específico sobre esta materia, la clase política navarra no mostraba por entonces ningún entusiasmo hacia esta idea. Pero cuando se supo que el Gobierno de la CAV tenía interés en construir su propio Museo del Carlismo, y que el Partido Carlista estaba dispuesto a llegar a un acuerdo, en la CFN a más de uno le saltó alguna «alarma» y «casualmente» todo cambió… Así en 1997 el Parlamento de Navarra acordó por unanimidad solicitar al Gobierno de Navarra la creación de un Museo de Recuerdos Históricos del Carlismo.

2- En 2000 Juan Ramón Corpas, como Director General de Cultura del Gobierno de la CFN, y José Ángel Pérez Nievas, en representación de Partido Carlista (Federal) en virtud de unos poderes conferidos por su Secretario General, firmaron un primer y provisional Protocolo de Intenciones. Sin embargo la confección del Contrato definitivo de cesión de los bienes históricos nunca se produjo, pues el Gobierno de UPN decidió aprovecharse tanto de las carencias del Protocolo como de la debilidad del Partido Carlista, para secuestrar esos fondos y hacer lo que le dio la gana en función de sus peculiares gustos ideológicos. Lo deseable sería que el nuevo Gobierno reparase esta situación, ya que nunca fue intención del Partido Carlista donar esos bienes sino únicamente cederlos. Además dado que muchos de esos fondos tienen más que ver con otros territorios antes que con Navarra, sería justo que por ejemplo en un momento determinado el Partido Carlista pudiera disponer de sus bienes para dotar de contenido a un futuro Museo del Carlismo Catalán.

3- En el mencionado Protocolo se planteaba que la finalidad de la cesión de los fondos es que «puedan exponerse en el futuro Museo». Este compromiso no se ha cumplido, pues la mayor parte del material histórico cedido por el Partido Carlista se encuentra almacenado.

4- Únicamente fue cedida al Museo una parte de los bienes, pues ante la deriva de los acontecimientos no tardaría en extenderse el escándalo entre la militancia carlista, e iniciarse espontáneamente una campaña de boicot. Hubo veteranos carlistas que afirmaron literalmente que preferían el extravío de sus archivos familiares antes de que terminasen en manos de UPN. De hecho actualmente hay Agrupaciones territoriales del Partido Carlista que mantienen un extraordinario patrimonio histórico. Una lástima que no se encuentre en ningún Museo gracias a la política seguida hasta ahora, con la única y reciente excepción de la exposición temporal «Montejurra. La montaña sagrada», que tanto molestó a algunos miembros de Izquierda-Ezkerra y de Geroa Bai.

5- La exposición permanente del Museo, desde su inauguración en 2010, está mediatiza por un discurso terriblemente simplificador. Un guión unilineal y binario, en el que no existe más que un único «cleavage» de conflicto entre la supuesta «Contrarrevolución» tradicionalista y el no menos supuesto «Progreso» liberal, alrededor del cual se ordenan o se marginan los datos históricos. Una narrativa histórica construida «desde arriba», sin entrar en la complejidad de los procesos históricos, ni en la dimensión sociológica y antropológica del carlismo como movimiento popular más allá del discurso religioso-dinástico.

Así brillan por su ausencia tanto la conflictividad socio-económica causada por la irrupción del nuevo orden capitalista, como las tensiones etno-territoriales generadas por el desarrollo del Estado-Nación centralista. Sin estas dos claves, por ejemplo, es difícil de explicar la «Guerra dels Matiners» (Segunda Guerra Carlista, 1846-1849), en la cual los carlistas combatieron conjuntamente con republicanos federales de izquierda contra el régimen dictatorial del general Narváez, católico y monárquico pero no a la manera carlista, además de profundamente oligárquico y unitario… Ni tampoco se entenderían hechos posteriores como la Alianza Foral de 1921, el manifiesto de Jaime III saludando a la II República, la creación del Muthiko Alaiak también en 1931, o la huelga general de la construcción de Iruñea en 1935.

La realidad es que el liberalismo isabelino, militarista y golpista, no era sinónimo de democracia ni tiene nada que ver con las diversas fuerzas que integraron el bando gubernamental en 1936: republicanos, obreristas y nacionalistas. La comparativa de las Constituciones de 1845 y de 1931 habla por sí sola. Igualmente tiene poca consistencia científica la voluntad interesada, manifestada abiertamente desde las desafortunadas I Jornadas de Estudio del Carlismo, en las cuales se produjo el vergonzoso espectáculo de un Jordi Canal que se escudaba con Maistre mientras atacaba a Josep Fontana, de diluir al carlismo es una especie de genealogía «contrarrevolucionaria», que sin ningún tipo de criterio coloca en el mismo cajón de sastre las revueltas legitimistas del siglo XIX que los fascismos del XX. De esta manera el carlismo es aislado de las formas de «rebeldía primitiva», que tan excelentemente estudió Hobsbawm, mientras se legitima indirectamente la presencia de pistoleros «contrarrevolucionarios» de la Triple A argentina en Montejurra 76.

6- Es especialmente absurda la primera parte de la exposición permanente, que está dedicada a los teóricos del pensamiento «reaccionario» francés, unos completos desconocidos en la sociedad española en época de la Primera Guerra Carlista. Precisamente quien introducirá sus ideas a este lado de los Pirineos no es otro que Donoso Cortés, un destacado isabelino que despreciaba al carlismo por su carácter «plebeyo». En cambio muy seguramente lo que animaría a muchos campesinos a empuñar las armas por Don Carlos, como muy bien reflexionaba Pi i Margall, Presidente de la efímera I República, serían las políticas liberales de desamortización agraria y abolición foral.

En línea con todo lo anterior no creo que pueda considerarse como casualidad inocente el que se hayan ignorado, entre otros muchos, hechos como el levantamiento carlista de 1855 contra la Desamortización de Madoz, o la histórica reclamación del carlismo navarro de la «reintegración foral plena» frente al marco político derivado de la mal llamada Ley Paccionada de 1841.


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Bueida (Quirós) - Puertu Güeria - La Cigacha - Puertu Ventana - Torbaniel.lu

Camudando'l camín - 15 Febreru, 2017
11 d'Avientu de 2016

Track: Bueida (Quirós) - Puertu Güeria - Cigal.la - Puertu Ventana - Torbaniel.lu


Última ruta del añu 2016 del GM Xuan de la Borrina, pero por dalgún motivu cayóse de la convocatoria mediu mundiu y pensándolo bien, pa esta ruta qu'escoyimos en cuestión, casi que nos xuntamos muncha más xente... nun sé como podría acabar la cosa.

A la fín, allá que fuímos Haritz y yo, más Pepa y Jóse que tan finando tolos dosmiles del macizu de Penubina y venía-yos al pelo acompañamos a esta ruta. Ye más, Pepa posiblemente seya la primer muyer que faiga los 58 dosmiles lo que presta más tovía.

Digo que salimos de Bueida en Quirós, pero na realidá xubiremos colos coches dos kms alantre pela pista qu'aporta al Puertu Ventana pasando per Torbaniel.lu, hasta una curva a la mandrecha onde hai bon sitiu p'aparcar y que nómase Les Garrafes.

Salimos dende Les Garrafes (922 m) cerquina de Bueida
P'aportar a Bueida salimos de Xixón y garramos la AS-I hasta topanos en Mieres del Camín cola A-66 que nos dexaría na Pola de L.lena. Ellí garramos la As-230 que nos fadrá xubir a la Col.la la Cobertoria dempués de pasar pelos pueblos l.lenizos de Palaciós, Piedracea y Armá.

Na Cobertoria entraremos nel conceyu de Quirós y siguimos per esta carretera hasta Santa Marina, onde garraremos la Qu-3 pasando pelos pueblos de L'Aguadina, Ricao y Bueida, onde como ya dixe xubiremos un pelín más hasta Les Garrafes.

Equí entamaremos a caleyar a les 9 con un día fresquín como ye vezu pa la dómina del añu na que tamos. Fadremos el camín tranquilamente pegaínos al ríu Buxalve hasta'l crucie de Las Infiestas, nel que tomamos direición al Prau Melchor pa siguir a bon ritmu hacia'l L.laseiru.

Facemos el camín davezu pelas Infiestas hasta'l L.laseiru
Nun me paro muncho a desplicar la belleza del llugar porque ye un de los paseos más guapos pa senderistes pa conocer el Puertu Güeria, más cómodu quiciás que pela Foiz Grande dende L.lindes y muncho más guapu que bordiando la Pena Ruea dende Cortes.

El casu ye que plantámonos nel Puertu Güeria, más en concretu na Campa L.larga (1658 m), baxo'l Cuitu Pachón, nun pelín menos de dos hores de camín, a bon ritmu, lo cual fainos llevar a Jose cola llingua fuera.

Pasiamos per L.lingleo empbinándonos hacia'l Canalón Baxeru
Darréu, tocarános baxar hacia la Veiga'l Retuertu primeru y dempués pasar pela Veiga L.longa, enantes d'acometer lo que sedría'l primer puntu perimportante del día: El Canalón Baxeru. Personalmente, tenía munchísimu interés en meteme nesta fastera, ya que nun conocía la parte baxa del Puertu Güeria, con eses precioses vegues y muncho menos les canales d'ascensu hacia la fastera de la Cigal.la.

A dicir verdá, los collacios baxaron a estes vegues de Retuertu y L.longa, pero yo siguí per un senderín colgáu ensin perder altor, pero finalmente sí que perdí tiempu, por travesar lleres de mal andar... asina que meyor baxar y esfrutar de la guapura de les vegues del Puertu Güeria.

Metémonos l'entepechu del Canalón Baxeru saliendo a asoleyar felizmente
A ellos da-yos tiempu hasta pa picar daqué y yo sigo mi travesía particular hasta aportar al canalón Baxeru alcontrándome unes decenes de metros penriba de los demás. Vamos xuntándonos y ponemos la reductora pa dir ganándo-y tarrén y altor a esta guapa formación enmediu d'esti mundiu calizu.

El senderu ta bien marcáu pero l'amiestu de peña suelto y ñeve nun faen bona combinación y cuesta enforma avanzar. Aún así, ascendemos los casi 300 m de desnivel y salimos al senderu qu'aporta dende la salida del Canalón Cimeru demientres axuntámonos toos baxo los parés de les Torres.

Avanzamos cola vista puesta na Pena La Cigacha
Caleyamos apriesa, ya que tenemos ganes de garrar el sol de nuevu, nun fai falta dicir la temperatura a la solombra, y metémonos na fastera de los Fuexos de Colines, onde vamos topando delles torques, poro estremamos les precauciones ya qu'un resbarión ensin crampones y a saber onde acabamos.

Pasamos esti tramu más delicáu y a puntu d'aportar a la Muezca la Cigacha decidimos parar a xintar dalgo, ya que llevamos 4 hores ensin parar. Al sol recuperamos fuercies y renaudamos el camín xubiendo un canalizu y descendiendo a una muezca (pasu pente dos peñes).

Atacamos el cumal de la Cigacha col grupu del Ranchón detrás
Dende equí, entamaremos a la fín, l'ascensión al primer cumal del día, la Cigacha y faese bordiando la paré sur pela manzorga y garrando l'arista SO, que con dalguna pequeña trepada y buscando'l meyor camín pa Kíla, somos a encumar tol grupu sin problemes.

Les vistes como siempre brutales nesta fastera de Penubina, alcordándonos munchísimu d'otru gloriosu día de monte que ficiéramos nel ascensu a la pena'l Ranchón, que ta xustu enfrente nuesa, convidándonos a volver.

Cume na Pena la Cigacha (2065 m)
Miramos el reló y son les dos menos cuartu y nesta dómina del añu el sol nun va más allá de les 5 y media, poro tenemos qu'entainar y lo primeru ye baxar de la Cigacha pela cara norte, la cual tien un amiestu de roca húmeda, ñeve duro y xelu en dalgún puntu ya que nun-y da'l sol en tol día.

Aportaremos con curiáu a la Muezca la Cigacha (1960 m) na que vemos marques colloraes que baxen hacia'l Puertu Güeria, quedándome con ganes de conocer otru día esti accesu más curtiu anque más pindiu si cabe.

Ascensión al Cuitu Pachón
De la muezca la Cigacha, tenemos como oxetivu siguiente el Cuitu Pachón y tenemos oyío que tien dalguna trepadina curiosa, poro xubimos de primeres sin esmolecemos muncho hasta aportar a un canalizu onde doime cuenta, que Kíla nun va poder xubir per ellí.

Dexo a la perrina pente lladríos y lloros col grupu y métome una trepada esprés a la mandrecha del canalizu ya que véolo más rápidu y cenciellu de trepar. Disfrute total, per tubos d'órganu y salgo a un antecumal... dende'l que veo la naguada cume.

Nel cuitu Pachón (2104 m) col Ranchón detrás
Destrepe a una h.orcadina y trepe divertidísimu nun murete, algamando los 2104 m del Cuitu Pachón, nel que faigo la semeya de turnu, echo un vistazu a una posible baxada y a salir corriendo p'abaxo. En diez minutinos toi de nuevu con Kíla y ya pueden xubir los collacios, pero dígo-yos que dexen les mochiles onde yo, puesto que nun ta la baxada en condiciones, con xelu costra nes peñes y munches posibilidades de fostiase.

Tirámonos Kila y yo a asoleyar un ratín y tengo que dicir que casi soi a durmime y cuando baxen ponémonos en marcha, teniendo unes tres hores de lluz pa facer el restu de la ruta qu'entá nun sabemos nin la rialidá de la so llargura.

Empobinámonos pela Veiga'l Chanchal pa siguir a la Pena L'Arca
Lleguen los collacios encantaos pol ascensu y apúrolos pa siguir alantre, descendiendo un pocu del Pachón hacia'l sur, pa facer una envuelta a la mandrecha y garrar camín pela Veiga'l Canchal, dexando a la manzorga la Moyonera primeru y llueu el propiu Ranchón.

Dende'l colláu, onde tenemos a tiru'l Ranchón, vamos descender como ficiéramos naquella ruta y siguimos camín hacia la Pena L'Arca, caberu dosmil de 2082 m que-y faltaba a Pepa y Jose nesta fastera norte del macizu de Penubina.

Cume na Pena L'Arca de 2082 m
Colos deberes cumplios pero mui poca lluz nel día, nun podemos parar muncho más y proponémonos al menos llegar con lluz al Puertu Ventana. Nun ye'l final del nuesu viaxe, pero al menos ya sedría un viaxe muncho más seguro.

El camín a siguir ye'l davezu al menos por nosotros, baxando hasta la Veiga L'Arca y garrando ellí, el senderu que fai un bordéu a tol valle Formosa y que descubriéramos per primer vegada na nuesa ascensión al Picu'l Güertu'l Diablu.

Descendemos hasta la Veiga L'Arca y bordiamos tol valle de Campu Formosa
La primer vegada costáranos un pelín siguilu, pero conocémoslo bien ya y paezme que ta siendo de nuevu usáu pelos montañeros y caltiense en meyor estáu, poro somos a facer tola vueltona en 45 minutinos hasta aportar hasta la pista de les antigües torres llétriques.

Equí como siempre, toca xubir un pelí hasta'l puntu de la semeya mítica de Penubina y descender cola calma pela mandrecha del Penón de Ventana, hasta la pista que xube dende Torbaniel.lu y que nesti casu, a la escontra de les otres vegaes, toca siguila en baxada.

Aportando al Puertu Ventana y baxando pela pista Torbaniel.lu
En baxada ye lo que creíemos que yera, porque'l primer tramu caltiense en desnivel y hasta tien delles xubides, anque menos mal que díbemos entreteníos col atapecer penriba de la Ferreirúa. A dicir verdá, da gustu alcontrase con un grupu que ya sabe lo que nos espera cuando falamos de facer esta ruta y tol mundiu venía preparáu col frontal y cola mentalidá de zampar con patatines kilómetros de pista.

Kilómetros de pista, tantos como, 11,5 km que si diz ceo y que de primeres nun pasen mal, pero que col pasu del tiempu y el cansanciu nos pies y pates, van siendo un auténticu infiernu, sobremanera viendo les envueltes nel quintu coñu, demientres encamienteste a los degorrios pa que seya otra pista y non la tuya.

La nueche atrapónos y los frontales... güeyos allumantes y curuxes foron los protagonistes
Al final, cada envuelta que veíemos al otru llau del valle, yera de la nuesa pista y sólo el bon humor, les curuxes que facíen de compaña, los güeyos de Kíla dándonos sustos y los de dalgún raposín curiosu ficieron un pelín más sele una pista que nun pienso facela nin en bicicleta baxando jaja.

En resume, ruta increyíblemente guapa, pero escesívamente llarga pa la dómina del añu y por ello tuviemos que caleyar de nueche per una pista infumable durante más de dos hores, hasta completar los 27 km de percorríu y 1985 m de desnivel positivu acumuláu nun total de 10 hores y 25 minutinos, lo cual nun ta mal pa primeros d'Avientu jeje.

Camudando'l Camín en Penubina
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Tom Gabel – Anna is a stool pigeon

Lletres N'Ast - 13 Febreru, 2017




Eric, Ren y Jensen yeren activistes
Cabeces enllenes de teoría, corales enllenos de pasión
Campartíen los mesmos camientos d’izquierdes
Prestába-yos la mesma música, yeren parte del movimientu de protesta
Entós Anna presentóse como una feminista
Estudió la manera na que falaben y vestíen
Convirtióse n’anarquista
Eric namoróse d’Anna nel conceyu de la crime think conference
Nun lo sabía, pero Anna yera una informante del FBI

Eric namoróse d’una informante del FBI
Compartió los sos suaños de revolución
Agora ta presu en réxime d’aisllamientu
Curiáu colo que pienses
Curiáu colo que dices
Podría usase a la to escontra na corte
Anna piensa que ye un ferre
Pero solo ye una puta puxarra

Los titulares llamábenlos “los creyentes”
Comparáronlos con una organización terrorista
Anna tenía’l coche, Anna pagó l’alquiler
Anna ayudó a atopar la receta pa facer los esplosivos
Animó a los collacios a siguir alantre colos planes
Diben facer una bomba y españar la presa de Nimbus
Les sos conversaciones taben siendo grabaes
Nun lo sabíen, pero Anna yera una informante del FBI

Eric namoróse d’una informante del FBI
Compartió los sos suaños de revolución
Agora ta presu en réxime d’aisllamientu
Curiáu colo que pienses
Curiáu colo que dices
Podría usase a la to escontra na corte
Anna piensa que ye un ferre
Pero solo ye una puta puxarra

Suburbans negros y rifles AR-15
Los guardies prindáronlos nun aparcadoriu de K-Mart
Garráronlu colos suministros pa la bomba nes manes
Los tres fueron acusaos ​​de conspiración contra’l gobiernu
Ren y Jensen confesaron a cambiu de clemencia
Eric foi sentenciáu a venti años na cárcel
Eric, Ren y Jensen yeren activistes
Nun lo sabíen, pero Anna yera una informante del FBI

Eric namoróse d’una informante del FBI
Compartió los sos suaños de revolución
Agora ta presu en réxime d’aisllamientu
Curiáu colo que pienses
Curiáu colo que dices
Podría usase a la to escontra na corte
Anna piensa que ye un ferre
Pero solo ye una puta puxarra
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Polifonía del negacionismo francojuanista

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Gara (07/02/2017)

Varios miembros de un ateneo liberal publicaron conjuntamente un artículo en “Diario de Noticias” el jueves 19 de Enero, con el título de “Polifonía del negacionismo carlista”, en el cual pretendían sentar cátedra en relación a una materia especialmente compleja como es la Historia del Carlismo. En relación a ese escrito, ya que no solamente no aporta ninguna luz sino que genera aún más confusión para el gran público, quisiera expresar las siguientes observaciones.

1- Por un mínimo de honestidad sus autores no deberían usar la expresión «negacionismo carlista», ya que el Partido Carlista en ningún momento ha negado la implicación de requetés en la actividad represiva del bando sublevado durante la Guerra Civil. El uso de esa expresión, por tanto, es cuando menos llamativo.

2- Sobre la pregunta (y posterior moción) en el Parlamento de Navarra de la coalición Izquierda-Ezkerra, es evidente que sus dirigentes no se han molestado en visitar siquiera el Museo del Carlismo, ya que su lamentable exposición permanente dista mucho de presentar al carlismo como una víctima del franquismo o como un movimiento popular, y requiere una revisión profunda no solamente en su parte final sino en su totalidad.

3- El Partido Carlista no tiene ningún problema en que se señale y se explique cual fue la realidad de la participación carlista en el conjunto global de aquella actividad represiva, sino además es el principal interesado. Pero no olvidemos nunca que la Historia se construye, o se debe construir, en base a una metodología científica y a datos concretos. No en función de alegres especulaciones.

4- Su crítica a las acertadas preguntas que en Junio de 2016 planteó el portavoz parlamentario de Bildu, Adolfo Araiz, sobre el Museo, así como muy especialmente el hecho de que se atrevan a calificar al mal llamado «carlismo» colaboracionista como «muy mayoritario» es la mejor expresión de una finalidad manipuladora que no debería asociarse a una causa tan digna y merecedora de todo respeto como es la de la Verdad, la Justicia y la Reparación para las víctimas del bando sublevado.

5- Esa finalidad no es otra que la reproducción mecánica del burdo esquema del francojuanismo, con el cual no solamente se sienten cómodos ciertos sectores de la derecha sino también algunos de la izquierda. Uno y otros, por motivaciones muy diferentes, convergen en una misma voluntad de enterrar el Carlismo en el Decreto de Unificación, y en «el noble final de la escisión dinástica» con Don Juan de Borbón en Estoril. La ¿casualidad? de que la presente polémica se haya iniciado tras la inauguración de la exposición temporal «Montejurra. La montaña sagrada», que suponía una primera gran excepción respecto al mencionado esquema, no hace más que reforzarme en el análisis de que hay tanto una derecha como una izquierda muy interesadas en ocultar la lucha antifranquista y evolución ideológica del Partido Carlista.

6- Los militantes del Partido Carlista, al igual que la Familia Borbón Parma, nunca han dejado de mostrarse disconformes con la actual realidad del Museo del Carlismo y de su exposición permanente, así como de la concepción que lo anima: la caricatura reaccionaria del Carlismo como supuesta variante hispánica de una «Contrarrevolución» atemporal e internacional. Lo hicieron incluso con anterioridad a su inauguración en 2010, como se puede leer en un interesante artículo disponible en Internet, que con el título de “La Historia al servicio de la clase política” fue publicado en la revista “El Federal” en 2007, con motivo de las impresentables I Jornadas de Estudio del Carlismo. En cambio a los señores firmantes del reciente artículo no se les ha conocido ninguna crítica al Museo hasta ahora.

7- La afirmación de que la tesis doctoral de Manuel Martorell sobre «La continuidad ideológica del Carlismo tras la Guerra Civil», de acceso público en Internet, tiene como «eje primordial» el «exonerar de cualquier responsabilidad criminal a los requetés y a sus dirigentes» solamente puede llevarnos a tres conclusiones sobre estos señores: que escriben sobre lo que no han leído, que priorizan sus pasiones ideológicas sobre la honestidad intelectual, o ambas cosas a la vez.

8- El cierre final del panfleto afirmando que el Carlismo «protagonizó al servicio de la reacción los ciclos de violencia política más crueles registrados en Navarra entre 1833 y 1950» es una muestra insuperable de la cosmovisión que anima a sus autores. Una cosmovisión igual de empobrecedora y deformante respecto a la Historia del Carlismo que la de la exposición permanente del Museo del Carlismo, por no decir que, salvo diferencias de matiz, en el fondo es la misma.


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La guaña de lo cotidiano

El xanu'l caborniu - 11 Febreru, 2017
Endolcámonos davezu en discursos abstractos, plantegamientos xenéricos y corpus ideolóxicos onde tratamos d'encaxar la realidá diaria ya'l futuru imaxináu. Ye bono tratar de ver les coses na so complexidá y totalidá, el razonar, l'espiricar sobre modelos sociales, cuturales o nacionales.

Pero tamién tenemos delantre de nós una guaña, unos ámbitos onde aposentar y desarrollanos, au realizanos ya interactuar de siguío. La nuestra vida real trescurre nel día a día y somorguámonos nél. Lo cotidiano pue abultanos secundario o hasta tarrecible a vegaes, pero tamién pue ser fonte d'esperiencies arriquecedores.

Los que pertenecemos a los ámbitos de les cultures y llingües minoritaries arrecostinamos cola llábana d'una globalización que trata d'emburrianos pal uniformismu. La xente que nos decatamos d'ello tratamos d'escurrir discursos alternativos, d'asitianos nel grau d'abstracción necesaria pa ver les coses en conxuntu y analizales p'apurrir tamién soluciones xenerales.

Pero ye una xera revesosa y abegosa que pue producir la contradicción de que, enguedeyaos n'análisis y llendes conceptuales, escaezamos sacar provechu de la cotidianidá na que vivimos, nel día a día, y de les vivencies que nos arrodien y finquen.

Tovía queda bagax cultural y llingüísticu nesa cotidianidá, nesi vivir diariu. D'equí y d'allá puen dir apilucándose trazos culturales y llingüísticos qu'enagora aliten ente nós, incluso n'aruelos tremendamente aculturizaos y aculturizadores. Convién tener siempre los sentíos argutos pa nun perder nin migaya d'ello.

Y tamién ye una postura perimportante nun camudar nel nuestru propiu país y delantre de la nuestra propia xente, a la primer ocasión que se nos presente, de rexistros culturales y idiomáticos que tovía llevamos con nosotros. Y amosar esa diferencialidá, de manera parcial y solidaria, al restu'l mundu, pues el respetu ente les cultures ye de lo más arriquecedor que podemos axeitar pa la convivencia pacífica y granible nél. Asina que tenemos que mos avezar a  zampuxanos nos ámbitos identitarios de nuestro, compartir esos vezos, sofitar colos nuestros comportamientos y actitúes lo ermuno del país que tovía se tien de pies.

No cotidiano nun too ye esbarrumbe y desastre total, magar vivamos unos tiempos abegosos pa la pervivencia de les cultures y llingües minoritaries. Tamién hai ayalgues pa buscar, pa compartir, y pa ufiertar. El país inda non aculturizáu dafechu ye daqué pa vivir nel día a día. El plantegase upar esi país participando nél, resistiéndose a dexase apoderar por modes y cancios de serena que nos afalaguen a dexar lo propio por otro ayeno presentao como meyor, ye un llabor que forma la base sobre la que llevantar cualquier discursu ideolóxicu y abstractu.

Vivir el país dende l'arrogancia del pensamientu positivu. Facer cada cual la so buelga col comportamientu cotidianu, asoleyando, compartiendo y utilizando, ensin llerza nin prexuicios, esos trazos culturales y llingüísticos que, en mayor o menor midida, muncha xente asturiano conservamos anguaño, ye un camín básicu y fundamental p'algamar un futuru onde'l bagax identitariu asturianu tenga un sitiu visible y dignu.
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Trompetista de Swing

El Güeyu L'Agua - 10 Febreru, 2017
Cuantagüéi que tenía'l pruyiciu de treslladavos dalguna d'aquelles histories que me rellatare, cuando de rapacín visitaba la mariña, un paisanín mui vieyu, mui vieyu, que sabía asonsañar los páxaros y iguar zamploñes d'alcacer. Asina qu'esta tarde voi poneme a ello darréu con una.
Ello yera qu'había nun pueblu de pa escontra Caborana un rapaz roxu y maizón que yera siempre mui arteru pa iguar xiblatos, vigulinos de maíz y tola enxareyada de tarecos musicales colos que-yos presta enredar a los rapacinos. Les cornetes que tresnaba desendolcando una corteya de castañal y aguantándola con un espetu teníen sonadía abonda pela rodiada. Tamién se-y entamaba perbién tocar toos aquellos trebeyos sonoros que facía y miániques que prestaba sintilu a esgaya.
Pero pintó qu'un día la so familia y elli tuvieron qu'emigrar mui lloñe, p'América, y dende entós namás que sabíen de les sos coses por mor de les cartes que dacuando-yos escribíen a unos parientes que dexaren en pueblu. Enterárense asina que'l guah.e siguiere col so enclín musiqueru y que, sigún foi escutruxando y faciéndose mayor, convirtiérase nun famosísimu trompetista d'un son que llamaben "swing", que se llevaba muncho per entós. Asina que, polo que se ve, yá de ñeñu tenía madera pal aquello de la música. Enxamás tornó pal llugar au se criare, pero siempre ye prestoso saber qu'un de los nuestros triunfa na vida per ende p'acullá alantre.

¡Ah, recóime, que casi se m'escaez!. Tamién me cuntó'l vieyu mariñán que los collacios punxéren-y de nomatu Trumpeta, que yera como nel so falaxe se dícía del que yera trompetista. Eso de mano, porque dempués acortáron-y el nome, como se fai en munchos sitios davezu, y entós llamáronlu, cenciellamente, Trump. Y dicen que tuvo un fíu, pero que nun salió aficionáu a la música como elli, magar heredare'l nomatu del pa. El so rapacín tenía más enclín pal aquello de los negocios. Y cunten que bien ceo fíxose riquísimu y hasta dellos aseguren qu'aportare a presidente del so país y too. Pero esto cabero deben ser yá desaxeraciones de xente aficionao a los bilordios y coses asina, que tampoco nun hai que se pasar...
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Suarías Blincapeñas (Valle Baxu de Peñamellera)

Camudando'l camín - 6 Febreru, 2017
4 d'Avientu de 2016

Track: Suarias Blincapeñas  (Valle Baxu de Peñamellera)


Web del Trail: Suarias Blincapeñas

Clasificaciones: Clasificaciones 2016  


Una carrera más llévanos hasta'l Valle Baxu de Peñamellera y más en concreto al guapu pueblín de Suarías. Tamos a Domingu 4 d'Avientu y esta nueche durmí en Colombres, con Fernan, Amaia y Juanan, dempués de facer una increyible ruta per Cabrales nel cordal de Portudera.

D'esti xeitu, magar de una bona ruta nel día anterior, con un kilómetru vertical como ye la canal de Somas pa xubir y otru kilómetru vertical pa baxar per Calluenga, preséntome en Suarías a la que pueu dicir que ye la media maratón de montaña más téunica y posíblemente dura que fice pel momentu.

Salida dende Suarías
Saldremos los primeros kilómetros per pista, a unos ritmos mui potentes y cuando me doi cuenta voi a la par de Juan José Mier Mier, pastor de Picos y grandísimu corredor. Ehí, ye onde digo onde vas paisanu que más morrer.

Con camientos de lo muncho que se corrió al entamu, pasamos dempués a la primer xubida y mui llarga hasta'l Gamonal, qu'aparte de dureza tien un crestéu mui, mui complicáu. Asína que tolos sentíos puestos no que tamos faciendo y caltenemos el ritmu como meyor podemos.

Crestiando pela Gamonal
Fadré la primer baxada alcontrándome per bien, con bonos ritmos y según dixérenme en dalgún puntu, que diba na posición 25. Ésto dióme aliendu y siguí tirando, camentando que xubiera a lo más alto y que tendría que ser más relaxada la parte restante de la carrera.

Lloñe de ser así, tovía quedaben tres ascensiones más, qu'anque nun fueren mui llargues, pago con creces los altos ritmos de la primer parte de la carrera y les paso más putes que Caín, pero nun soi l'únicu ya qu'anque pierdo posiciones tamién soi a pillar xente, poro vamos toos bastante madurinos.

Bertín en llama tamién pela Gamonal
Si amestamos a los duros entepechos, unes baxaes gafes, pente praos de yerba llargo o de tramos con caliza onde nun se ve onde pisar, faise imposible recuperar sensaciones y coles pates cargaes, cometer erros y mancáse ye cenciello.

Durísimos entepechos finales que machucaben al más pintáu
Alcuérdome bien de la fotógrafa (Leonor Sanchez) de la última semeya que fué la que me comentó qu'entá quedaben tres xubides más y madre mía, que mal que lo pasé y que cansadísimu aporté a esta IV Blincapeñas de Suarías.

Últimu esfuerzu hacia la meta

Al final, puestu 50 en 3 hores y 19 min y ye que tovía nun soi a regulame bien nes carreres y alterno momentos de muncha soltura corriendo con tramos de pasalo mal. Eso sí, la comidina de dempués fué gloria y en xeneral l'ambiente que vivíase en Suarías dan ganes de repetir.

Como siempre dar les gracies a tolos fotógrafos de les carreres: (Jose Luis Lastra, Jose Manuel Menendez Suarez, Antonio Alvarez Moradiellos.

Camudando'l Camín nel Blincapeñas
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Biba (Xixón)

Fartucones - 6 Febreru, 2017
Los sábados "llibres" hai que los aprovechar para salir un ratín de casa, asina que dionos por mirar la aplicación de tiques y ver si había delles coses por prebar que nun conociéremos y lleguemos al Biba.

Debí pasar un millón de vegaes delantre d'el, y tengo alcordances de qu'esto fuera enantes que chigre una especie de café (nel que tomaría dalgo fai milenta años), pero nun me daba cuenta del chigre. Al casu, que parecionos un sitiu a prebar en plan "parexina" con bona pinta y, nesi sentíu, acertemos.

Sitiu grande, pero afayaízu con una entrada particular, a media altura la puerta con dos salones, un para riba y otru para baxo. Toconos el de baxu, n'una esquinina afayaíza, música sele de fondo y atención prestosa. Sólo faltaba la cena ;-)

El detallín de la casa consistió n'una especie de gazpachu pero de tomate con dos rodaxes de plátanu machu fritu, pa dir garrando tono, ensin más.

D'entamu un par d'ostres del Eo fresquines y bien grandes, mui riques, bien presentaes, bon productu. Hasta equí, too bien. Gran trabayu tan faciendo dende'l Eo consiguiendo-yos sitiu a estes ostres nos chigres.

El siguiente foi 1/2 ensalada de gambes y güeves de trucha (ta bien que tengas la opción en dellos platos de pedir 1/2 raciones porque queríemos llegar al pexe ensin fartanos primero). Esti  falló un poco. Les gambes bien, pero hai que meyorar; Una ensalada "Florette" de los más insípida, que nun arreglaba nin los plizcos de paté de fuá que veníen con ella. Una ensalada que nun taba a l'altura del preciu de la carta. Cuando vienes a estos sitios sabes que vas pagar más pola comida por tolo qu'hai alrodiu, pero esperes que lo primero, al menos, tea al nivel y nun taba.


De segundu pedimos una dorada al sal, perbien el productu, bien la cocina; Equí vimos sufrir, como facía munchu tiempu que nun veíemos, al camareru pa servila, tanto que tuvo que pedir sofitu (nun sé si al 112 internu) a otru collaciu pa poder sacala. El resultau fueron dos platos dignos de mí en casa :-), ye lo qu'hai, dorada esmigayada, anque nada que dicir del bichu.



La carta de vinos tien delles entrades interesantes, magar que ye dalgo comercial y pasada de precios. De compaña un Nisia sobre lías Verdejo que cumplió bien. Dos cafetinos con xelu, un agua, ensin prostres y vino la dolorosa pagada colos santos tiques, porque si tengo que pagalo yo dolería, !94€!. La dorada, que nun yera un bichu enorme, taba fuera de carta y nun sabiémos lo que costaba, pues llevose 56 € de la nota.

El sitiu ta bien, cumple ensin estidencies, pero tien precios de Estrella Michelín y cuando pasa esto hai que pedi-yos, más, munchu más. En resumen mala, mala RCP, pero, oyisti, si tenéis tiques podéis prebalo por vosotros mesmos, si nun los tenéis aconseyo-vos un Estrella Michelín, a esi preciu.




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«La vejez en el mundo urbano es un drama» Entrevista a Adolfo García Martínez

Nacionalismu Asturianu - 5 Febreru, 2017
«La vejez en el mundo urbano es un drama»El antropólogo Adolfo García Martínez acaba de publicar en KRK el manifiesto «Alabanza de aldea», en el que aboga por dignificar y recuperar la vida campesinaPABLO BATALLA CUETO GIJÓN 02/02/2017 fONTE: lA VOZ DE ASTURIASEl antropólogo estadounidense Jared Diamond escribió hace unos años un ensayo que tituló El mundo hasta ayer y en el que exponía qué cosas podemos y debemos aprender las sociedades urbanas modernas de las prehistóricas aún existentes en las profundidades de Brasil o Nueva Guinea. A Adolfo García Martínez no le hizo falta sumergirse en las selvas de las antípodas para encontrar esa clase de enseñanzas valiosas. Él no practicó el extrañamiento que recomiendan los manuales de etnografía y se quedó en Asturias, donde estrenó su extensa bibliografía en los años setenta con un minucioso trabajo sobre los vaqueiros de alzada. Cuarenta años después, acaba de publicar un librito de poco más de cien páginas, Alabanza de aldea, que ha publicado KRK en su colección de «Cuadernos de pensamiento», y que de alguna manera resume toda su obra. En él aboga por dignificar y recuperar la vida campesina y por una idea de progreso que no consista en arrumbar la tradición, sino en fundirse con ella en un proceso dialógico que no tire, como dicen los ingleses, al niño con el agua sucia.-Cuando uno se imagina a un antropólogo, se lo imagina sumergido en realidades lejanas como Papúa o el Amazonas. Usted, sin embargo, se quedó en Asturias.-Sí. Yo estudié en Italia y Francia, y en el año 1971 saqué una plaza de profesor en el antiguo Dahomey, lo que hoy es Benín. Iba a dar clase en un instituto de Kotonou, la capital, mientras preparaba mi tesis sobre un grupo étnico: los iwi, y estaba muy ilusionado. Lo tenía ya todo preparado: trámites, vacunas, etcétera, y el sueldo era muy interesante, con vivienda incluida. Pero al final me tuve que volver a España por circunstancias de la vida y resultó que aquí no tenía nada. Tenía un montón de títulos franceses e italianos, pero no me valían de nada, porque no había equivalencias. Me dije: «¿y ahora qué hago?», y lo que hice fue abandonar mi tesis sobre los iwi y hacerla sobre otro grupo étnico sobre el cual podía investigar sin moverme de Asturias: los vaqueiros de alzada.-Los manuales de etnografía suelen subrayar la importancia delextrañamiento, es decir, de que el antropólogo tenga lo menos que ver posible con la comunidad que estudia a fin de que sus conclusiones sean rigurosamente imparciales.-Hoy eso ya está bastante superado. Sí: estudiar una comunidad con la que uno tiene cierta empatía tiene sus problemas. Puedes dar por supuesto y normal algo que en realidad no lo es. Pueden no impactarte cosas que a otro sí impactarían. Pero también hay ventajas: estudiando una realidad próxima, también captas y comprendes mejor determinadas cosas que alguien de fuera puede encontrar incomprensibles y acabar haciendo sobre ellas una interpretación errónea. Yo creo que lo ideal, en realidad, es un equilibrio: estar fuera y a la vez dentro. Es complicado, claro, pero yo creo que es lo ideal. Y en todo caso no hay más remedio que hacerlo así. La historia de la antropología se divide en tres etapas: nace como la ciencia que pretende estudiar las comunidades simples, ágrafas, primitivas, a las que la historia y la sociología habían dejado de lado y vive una primera fase que dura hasta mediados del siglo pasado, cuando los antropólogos occidentales ven que los laboratorios naturales se acaban y vuelven a casa; una segunda en la que se estudian sociedades rurales a caballo entre las primitivas y las industriales y una tercera, en la que se está entrando hoy, en la que, estudiadas ya también esas sociedades rurales, ahora la atención se central las urbanas, algo muy complicado porque es mucho más difícil delimitar, desgajar, el objeto de estudio. Una aldea, una parroquia, es un entorno fácilmente delimitable; un barrio, no. Lo que quiero decir es que de aquellas sociedades prehistóricas y remotas en las que se podía practicar el extrañamiento total ya no queda nada por estudiar; ya se han agotado como objetos de estudio, y con lo que queda por estudiar es inevitable tener un mínimo grado de relación. Pero eso no necesariamente es malo si se aplica el método etnográfico con rigor.-Acaba de publicar en KRK Alabanza de aldea, un librito escrito -dice su sinopsis- «para comprender qué es hoy un pueblo, para constatar cuánto y cómo han cambiado y, sobre todo, para reivindicar la necesidad por el bien de todos de mantener esa forma de poblamiento y sociabilidad que eran las aldeas y que está casi perdida». En la primera parte expone sucintamente cómo eran las aldeas asturianas hasta los años sesenta.-Sí. Para poder analizar la situación actual y plantear razones de por qué hay que salvar esto, primero hay que ver de dónde venimos. Si no, no se entiende nada. Hoy uno va a una aldea y entiende poco de lo que ve: hay restos de antes, cosas de ahora... Y eso obliga a ir hacia atrás.-Usted explica aquellas aldeas como microcosmos en los que lo manso y lo bravo se retroalimentaban.-Yo uso mucho esos dos conceptos de lo manso y lo bravo, sí. Lo manso era lo antropizado; aquellos terrenos de los que el hombre había eliminado lo bravo, lo salvaje, sirviéndose de las herramientas a su alcance: el arado, la azada, el fuego y el nombre. El nombre era tan importante como lo demás: darle a algo un nombre es una forma de dominarlo. Sucede en todos los campos: una enfermedad, mientras no tiene nombre, es temeraria. En la Biblia, Yavé no quiere dar su nombre: «Soy el que soy». El nombre domina, y antiguamente, cuando se decía «Fulanito conoció a tal mujer», significaba que la había poseído. En la aldea, el paisano avanzaba así, luchando contra lo bravo y dando nombre a aquellos lugares de los que se iba adueñando. Y fue estructurando así un paisaje divisible en círculos concéntricos, tal como yo hago en algún gráfico que incluyo en el libro: un primer círculo de construcciones, uno más grande de tierras de labor, otro de prados, otro de monte común y otro de brañas y puertos. Hoy lo bravo se ha apoderado de todo y ha llegado prácticamente a los cimientos de las casas. Tenemos una homogeneización del paisaje que es poco ideal en todos los sentidos. Antiguamente no era así. El paisaje tradicional era un paisaje verdaderamente diversificado y en el que se daba un equilibrio ecológico perfecto entre especies animales.-Y fuera de ese conjunto de círculos concéntricos estaba Lo Otro; ese mundo proceloso del que el campesino desconfiaba y al que sólo acudía cuando no tenía más remedio: la ciudad.-Un mundo con el cual el paisano tenía escasa relación, sí. Allí, las relaciones estaban basadas en la reciprocidad negativa, mientras que la aldea se caracterizaba por la reciprocidad equilibrada: hoy por ti, mañana por mí. Cuando, en la aldea, uno le hacía un favor a alguien, o le prestaba un servicio -un acarreto, ayudarle en la matanza o en las mayadas, apoyarle en una desgracia, etcétera-, el que recibía quedaba en deuda con el que daba, pero era una deuda simbólica: el receptor no tenía que efectuar inmediatamente esa devolución a la que estaba obligado. En la aldea, lo que Marcel Mauss llamaba el contradon no era una obligación inmediata. En la ciudad, sin embargo, sí. El paisano sólo bajaba a la ciudad cuando tenía que inscribir a un hijo para ir a quintas, cuando tenía una enfermedad, cuando tenía que pagar una multa... Eran todo relaciones negativas: se daba sin recibir y lo que se pagaba se pagaba inmediatamente. La base no era el hoy por ti, mañana por mí sino la ganancia, el lucro, la especulación, el engaño... Y cuando el campo fue entrando en crisis, esa forma de relacionarse fue adueñándose de las aldeas: hoy la muyerina a la que, en el pueblo, un vecino le lleva un carro de cucho paga ese servicio al instante y se dan conversaciones como: «¿Cuánto te doy?»; «No, mujer, no me des nada»; «No, no, cóbrame, que luego no sé cuándo te acabo de pagar», etcétera. Esto también se puede ver en las típicas especulaciones que hay con los viejos; esos repartos entre hijos que se hacen hoy: un mes con Fulanita, dos meses con Menganito y uno con Zutanito. Una sociedad así está herida de muerte, sobre todo en esos lugares en los que las instancias administrativas están lejos y donde la providencia de papá Estado no cubre todos los campos.-Por decirlo en los términos propios de la antropología británica, la fisión se ha impuesto sobre la fusión.-Efectivamente. Esos términos los acuñaron Meyer Fortes y  Edward Evans-Pritchard en un estudio famoso sobre sociedades africanas publicado en 1940 para referirse a las relaciones internas de los grupos sociales, y yo los utilizo mucho. Benito [García Noriega, editor de KRK] me ha reñido un poco por utilizarlos en este librito, porque dice que son excesivamente técnicos y que la colección de la que forma parte el libro es de divulgación, pero yo creo que son muy útiles y que se entienden bien. Lo que yo trato de explicar enAlabanza de aldea es que ese conjunto de esos círculos concéntricos en los que se puede dividir la sociedad tradicional es también una gradación entre la fusión y la fisión. El círculo más pequeño, el núcleo o átomo en torno al cual gira todo, es la casa, el grupo doméstico. Las casas se estructuran en un pueblo; el pueblo, junto con otros pueblos, forma una parroquia; varias parroquias forman un valle y así sucesivamente. Y cuanto más pequeño es el círculo, más predomina la fusión, la unión, que es absoluta en el seno del grupo doméstico o familiar; mientras que a más grande el círculo, mayor predominio de la fisión, del distanciamiento, de la ruptura, que es total cuando el campesino va a la ciudad.-En los círculos intermedios, coexisten ambas cosas.-Sí. En el seno del pueblo, a diferencia de en el de la familia, la fusión es muy fuerte, pero no total. Los habitantes de la aldea comparten muchas cosas, pero no lo comparten todo. Había ciertas cosas que las casas asturianas jamás daban ni vendían a nadie: la manera de hacer el pan, la de guisar el pote, la de manipular la carne… Era algo íntimo que nunca se enajenaba. Esto se da en todas las sociedades humanas: hay muchísimos estudios sobre ello a cargo de Mauss, de Boas, de Malinowski... Es lo que yo llamo guardar para dar: para poder dar algo, tengo que guardar algo, y ese algo es la identidad. En la familia, cuando alguien rompía ese principio fundamental, la mujer de más edad, que era en quien recaía la responsabilidad de vigilar que nadie diera nada -la responsable de la vergüenza, la llamo yo en alguna parte-, lo castigaba muy duramente. Por cierto, en la sociedad actual ha pasado algo muy curioso; toda una inversión de los términos: la fisión se da en el entorno próximo y la fusión en el lejano. Ahora, mediante los medios de comunicación, lo próximo es lo lejano y lo lejano lo próximo. Esto se ve muy bien en una comunidad de vecinos; en lo violento que es hacer un pequeño viaje en ascensor con un vecino. Y lo sufren sobre todo los ancianos cuando sus hijos que están lejos les dan un teléfono móvil. Por más que los llamen todos los días, ellos dicen: «Ya, ya, pero no vienen...».-Usted nunca habla de campesinos, sino de paisanos.-Utilizo la palabra paisano, sí, en parte por mi formación francesa. Siempre me ha gustado mucho la palabra paysan, que equivale al contadino italiano, alBauer alemán y al boer holandés y es algo más que un mero campesino; engloba más cosas. Engloba paisaje, cultura, una determinada visión de la vida y un concepto de bienestar mucho más rico que el actualmente vigente porque parte de un concepto también más rico de lo que es y significa ser hombre. El paisano es un hombre tridimensional que mantiene relaciones armoniosas con su entorno, con los demás y con un mundo de valores y que no se limita a aquello en lo que queremos convertir hoy al hombre, que es un individuo meramente consumista, materialista, satisfecho y que no ve ni vive más allá del presente rabioso; del carpe diem que decían los poetas romanos. Todo eso significa la palabra paisano. Y significa seguir los ritmos de la naturaleza y de la vida; que cada generación tenga su propio espacio en lugar de lo que sucede hoy, donde hay unos que tienen demasiado espacio, los niños, y otros que no tienen ninguno, los viejos. Y significa respeto por la tierra. El paisano respeta a la tierra; tiene miedo de hacerle daño. Hoy miras el paisaje y lo ves lleno de arañazos tremendos: pistas, carreteras, deforestaciones...-En el libro, usted alude a otra interesantísima dicotomía entre el campo y la vida tradicional, por un lado, y la ciudad y la vida moderna, por otro: la establecida entre tiempo cíclico y tiempo fungible.-Sí. En las sociedades tradicionales, el tiempo tiene dos versiones. Por un lado hay un tiempo lineal evidente: uno nace, luego es niño, luego adolescente, luego es joven, luego es adulto y luego es viejo. Pero por otro hay un tiempo cíclico que predomina sobre ese otro y que está marcado por los ciclos de la naturaleza. En la naturaleza, a través de los ciclos estacionales y de los de producción de la tierra, todo está naciendo y muriendo constantemente y se nace para morir, pero también se muere para nacer. El invierno siempre da paso a la primavera: el eterno retorno que decía Eliade y del que ya hablaban los antiguos poetas hindúes, y más gente. Cada año uno vuelve a conectar con el principio de la vida, y eso tiene la enorme ventaja de que amortigua considerablemente la angustia que genera el tiempo lineal; la angustia por el paso del tiempo, por el tiempo perdido, por el sueño de detener el tiempo, que es la angustia del hombre de hoy porque el hombre de hoy vive de espaldas a la naturaleza. Los ritmos de la naturaleza se aceleran o detienen a voluntad y ya no marcan la vida humana y social, por lo que el tiempo cíclico ha desaparecido y el predominio del fungible y de la angustia vital que comporta son absolutos. En las sociedades tradicionales, además, la familia era troncal: estaba formada por tres generaciones que convivían juntas, y eso reforzaba aún más ese amortiguamiento de la angustia. Las tres generaciones estaban interconectadas y la generación de más edad, los abuelos, moría naciendo a través de los nietos.-Otra dicotomía: el saber bricoleur y el ingénieur, términos que toma de El pensamiento salvaje de Lévi-Strauss.-El saber bricoleur es el saber campesino y se opone al ingénieur, que es el urbano, pero no es menos válido, ni menos digno, ni menos eficiente. Se puede decir sin miedo ninguno a decir una barbaridad, y yo lo digo en el libro, que el campesino posee su propio método científico. El saber campesino no es un saber especializado y no está formulado en el lenguaje en el que se formula la ciencia; no se basa en leyes y fórmulas matemáticas, sino que se transmite oralmente a través de refranes, dichos, mitos e historietas que avalan un determinado comportamiento. Pero no por ello el saber campesino es un saber menos contrastado; al contrario: se fue contrastando a lo largo de generaciones y siglos y aquello que no funcionaba se iba cambiando. Los hombres y las mujeres tradicionales tenían un saber muy, muy amplio. La mujer era panadera, cocinera, charcutera, tejedora, maestra, parturienta, maga... Y el hombre era veterinario, meteorólogo...-A ese campesino bricoleur, probablemente nadie lo haya retratado tan bien como Miguel Delibes en El disputado voto del señor Cayo: aquel hombre de campo que sorprendía a los urbanitas que iban a visitarle para pedirle el voto para el PSOE en las primeras elecciones democráticas porque sabía hacer literalmente de todo, y del que uno de ellos llegaba a decir que, si hubiera un apocalipsis nuclear, ellos tendrían que correr a postrarse de rodillas delante suyo para pedirle que los salvara.-Y quizás no tenga que darse una situación tan extrema como un apocalipsis nuclear para correr a pedirle ayuda al señor Cayo. Algunos a los que se tacha de pesimistas, pero que yo creo que tienen mucha razón, ya advierten que probablemente haya que recuperar aquellos saberes en una sociedad como ésta en la que los combustibles fósiles están acabándose y en la que, en consecuencia, la globalización corre serio peligro. Probablemente lleguemos a un punto en el que haya que plantar huertas en los tejados de los edificios de las ciudades o al menos potenciar los huertos periurbanos que ya funcionan en algunos lugares. Benito [García Noriega, editor de KRK], publicó este año un libro precioso de dos franceses, un tal Roudart y un tal Mazoyer, que se titulaHistoria de las agriculturas del mundo y en el que se llega a decir que el futuro económico y social de la humanidad radica en la agricultura y tiene que tener presentes todas las agriculturas del mundo, incluidas las tercermundistas. Se obtienen muchísimos recursos de una huerta, ¿eh? Yo tengo una casa de pueblo en la que paso medio año y tengo una huerta de la que recojo productos básicos de calidad que duran todo el año y dan para alimentarme a mí y a un hijo que tengo que está casado y tiene chiquillos: patatas, guisantes, alubias, mermeladas... Cuando la globalización se vaya al carajo y ya no podamos importar todas esas cosas del otro extremo del mundo, tendremos que ponernos a aprender a toda prisa todos esos saberes que hoy tiramos por la borda alegremente, imbuidos de una idea profundamente errónea de progreso. Y lo malo es que para entonces quizás ya no queden señores Cayos que nos enseñen y tengamos que empezar de cero. Hoy se está intentando recuperar parte de ese saber que no está escrito en ningún sitio, porque es oral, en algunos campos, como la cocina o la huerta; y hay una cierta vuelta al campo de gente de ciudad que busca la tranquilidad, los productos de calidad y la vida relacional propias de la aldea. Y algunos tratan de vivir de la tierra, pero no saben.-Los catedráticos de esa ciencia que tan necesaria nos será algún día, hoy agonizan olvidados en deprimentes residencias de ancianos.-La vejez en el mundo urbano es un drama. Vivimos en una sociedad que prolonga la vida del hombre pero luego no sabe qué hacer con él, porque hay demasiados viejos, porque hay pocos recursos y porque no se diseñan las fórmulas apropiadas. Las residencias urbanas son una cosa terrible. Cuando uno le pregunta a los viejos a dónde quieren ir, siempre te dicen lo mismo: «No, no, yo quiero estar en casa hasta que muera», porque les educaron para que cuando fueran viejos mandarían, serían escuchados y vivirían con los suyos en su casa. El tiempo que les ha tocado vivir es lo contrario: son un estorbo, un paquete que, cuando no es enviado a una residencia, va rotando de casa en casa. Por lo que yo he podido ver en muchos casos, si la residencia está cerca de su pueblo, prefieren ir a ella incluso teniendo la opción de vivir con un hijo en la ciudad. Y yo creo que hay que promocionar ese tipo de pequeñas residencias rurales. En Villanueva de Oscos hay una con doce plazas que está llena desde hace muchísimo tiempo; en Santalla hay otra con diez que lo mismo; la de Belmonte de Miranda, que se abrió hace cuatro o cinco años, tenía treinta plazas, ahora tiene cincuenta o sesenta y está llena. Hay que extender esas minirresidencias por toda Asturias en aquellas villas o cabezas de valle a la que esta gente iba a hacer sus compras y a pasar el rato. Si no residencias, pueden ser centros de día con un transporte diario como el que hay para los niños. Sea como sea, para los alcaldes éste debería ser un tema absolutamente prioritario. En muchos casos tienen el edificio ya hecho: las antiguas escuelas-hogar u otros edificios abandonados que hay por los pueblos. Además, fijar veinte, treinta, cincuenta personas en el pueblo dinamiza muchísimo y da trabajo a la gente de la zona: genera que el taxista tenga trabajo cuando hay visitas, que el que vende carne la venda, que el que vende pan lo venda, que los bares tengan gente, etcétera.-Hay una dicotomía que rechaza: la que instituciones como la Unesco establecen entre cultura tangible y cultura intangible.-Sí, sí, eso me pone de muy mala leche. Me parece increíble que la Unesco y tantos investigadores sigan porfiando en esa línea. Hay cultura y punto, no cultura tangible e intangible. Utilizar esa dicotomía es volver a aquello de la cultura material y espiritual, o sea, al principio de la historia, al dualismo teológico de siempre. Igual que la lengua tiene, como decía Saussure, un sistema de signos donde hay y son inextricables una imagen acústica y un concepto, un significante y un significado, en la cultura lo tangible y lo intangible son inseparables; no se puede explicar lo uno sin lo otro. Yo siempre pongo el mismo ejemplo. Pensemos en una herramienta tan prosaica como la pala del pan: un trozo de madera de una sola pieza que hacía el artesano, con un mango largo y una parte plana, y que servía para meter el pan en el horno. ¿Quién la manejaba? Una mujer. ¿Qué mujer? El ama de casa; la nuera todavía no: sabía amasar, pero no amasaba hasta que llegaba a ser ama. ¿Cada cuánto tiempo? Cada quince días más o menos. ¿Qué tocaba esa pala, qué sustancia? El pan, ¿y qué es el pan? La base de la dieta tradicional de las familias asturianas y de muchos otros sitios y un manjar sagrado, porque se comía a todas horas y lo impregnaba todo, lo cual se ve muy bien en refranes que seguimos diciendo hoy, como «ganarse el pan», «año de buen pan», etcétera. Cuando había pan en el suelo, se cogía y se besaba porque era algo de Dios, no se tiraba ni se le daba al perro ni a ningún otro animal. Tampoco se vendía. Sólo lo comía la gente de casa y la vaca cuando paría, porque la vaca no era un animal cualquiera, sino el único que tenía nombre, del que se sabía cuándo había nacido y cuántos partos había tenido y al que se reconocía un determinado carácter: era más o menos mansa, más o menos cariñosa, sufría o no sufría, etcétera. No era un ser sometido a una explotación mercantilista o capitalista, ni se la consideraba sólo por lo que producía o el dinero que daba, y de hecho casi nunca se la sacrificaba en casa: era un tabú. Cuando era vieja se la vendía, pero era algo que se hacía con pesar.-Eso que tan bien reflejó Clarín en ¡Adiós, Cordera!-Quizás lo de ¡Adiós, Cordera! sea un poco exagerado, pero sí, algo de eso había. De hecho, el discurso del ecomuseo del Parque Natural de Somiedo expone la evolución de la vida campesina como un proceso por el cual el hombre fue alejándose de la vaca y la vaca pasó de tener una relación muy estrecha con el hombre a convertirse en un bien mueble más. Pues bien, se consideraba que la vaca merecía comer pan porque había colaborado en su cosecha con trabajo y abono y porque era un ser más de la casa. De todas maneras, sólo se le daba cuando paría y no se le daba el mejor pan, sino que se le amasaba una hornada de pan de segunda, tostado. ¿Se utilizaba sólo para meter el pan el horno, la pala? No: como tocaba una sustancia tan sumamente importante, tan sagrada, adquiría propiedades mágico-religiosas, y cuando había una tormenta el ama de casa sacaba la pala del pan y otro instrumento llamado rodaballo con el que se movían las hogazas en el horno y hacía una cruz con ellos a la puerta de casa para espantar la tormenta. Todo eso contiene un soporte tan sumamente sencillo como una pala de pan.-Separar lo tangible de lo intangible de una pala del pan es como decir que una virgen no es más que un muñeco de madera.-Claro. Hay que leer el soporte material como un arqueólogo lee o interpreta un resto. Si no, nada tiene sentido. Pero no es así como se funciona en general hoy, lo cual se ve muy bien en los museos etnográficos, donde hay una superabundancia de cultura material pero en cambio una falta absoluta de contenido, de significado, de discurso. Hubo un tiempo en que en Asturias hubo un como sarampión de museos: cada municipio quería tener el suyo, pero se hacían museos que eran meras colecciones de cachivaches, desvanes de cosas viejas, incluidos los de más nombre. No había un estudio de base que organizara aquellas piezas. Yo a Pepe el Ferreiro le tengo veneración y me indigna muchísimo cómo lo liquidaron de mala manera, porque recuerdo cuando me lo encontraba por aquellas comarcas a finales de los sesenta conduciendo un seiscientos con un arado de madera atado encima. En aquellos años en los que el que no quemaba el arado tiraba el hórreo, él tuvo la inspiración de recoger todo aquello y gracias a eso el museo etnográfico de Grandas tiene once mil piezas a la vista y otras once mil escondidas. El noventa por ciento de las piezas que están ahí, están ahí porque se las dieron a Pepe el Ferreiro. Pero Pepe el Ferreiro no dejaba de ser un particular. Al museo de Grandas le faltó y le falta una dirección científica detrás; gente que supiera escoger y organizar las piezas tal como se organizan las palabras para formar un discurso; ponerlas en relación sintagmática en lugar de amontonarlas ahí. El museo tiene que ser capaz de reproducir la vida de la población de la cual es representación. No se puede gastar el dinero en un molino harinero descontextualizado de su campo, que es la cultura del pan. Y piezas, no tiene que haber muchas. Tienen que ser pocas pero capaces de conformar un discurso, un mensaje.-En su libro cuenta que uno de los principales motivos por los que los pueblos asturianos y su vida tradicional empezaron a decaer fue que en un momento dado las mujeres empezaron a negarse a asumir sus roles tradicionales y a rebelarse contra ellos a través de sus hijas. ¿Cómo se sustanció esa rebelión? ¿Qué hizo a las mujeres darse cuenta de su situación de opresión?-La familia era el eje de rotación y de traslación de la sociedad campesina. No sólo cumplía sus funciones específicas sino que también absorbía otras: organizaba el trabajo y los recursos, transmitía la propiedad, etcétera. Como decía antes, era troncal, formada por tres generaciones. Y en todo el norte de España y el sur de Francia era patrilocal, es decir, las mujeres venían de fuera; dejaban su familia de origen y se trasladaban a residir a la casa de su familia de procreación, de la que cuando llegaba no conocía nada y a veces ni siquiera a su marido. El matrimonio, hasta los años sesenta o setenta, era una estrategia minuciosamente programada entre las dos casas, no entre los dos cónyuges. La esposa tenía una dote. En África la novia tiene precio y los hombres pagan por casarse, pero en Asturias -como en Galicia, Cantabria, Cataluña, etcétera- era la familia de la novia la que pagaba por casarla. Y ese sistema hacía del matrimonio algo crucial y algo que dos las casas debían programar con cuidado, como dos instituciones. Para esas chicas que se trasladaban de su familia de origen a la de procreación, la vida durante los treinta o cuarenta años siguientes, hasta que la suegra moría y ellas pasaban a ser amas de casa, era muy, muy dura. Esto, cuando se lo cuentas a la gente, parece exagerado, pero que vayan a preguntar a algunas mujeres que aún viven lo que han sufrido. Su función básica era dar hijos a la casa; por lo demás, las tareas que se les encomendaba eran de muy segundo nivel, pesadas y poco prestigiosas; las que no quería hacer nadie. En Asturias, a la nuera se la llamaba la nueva o la otra, lo cual ya dice mucho. Además, se daba una especie de triángulo enormemente conflictivo entre madre, hijo y esposa. El hijo no podía apoyar mucho a su mujer en contra de su madre porque su madre podía influir sobre su padre y que su padre le quitara la manda, y en aquellos tiempos la tierra tenía mucho valor.-Las mujeres tenían que callarse porque sabían que no ganaban nada no callándose, sino todo lo contrario.-Claro. Y hasta que pasaban a ser amas de casa cuando la suegra moría, pasaban cuarenta o cincuenta años así. El caso es que esta dinámica funcionó perfectamente bien durante siglos. De arriba abajo venía la vida social; la socialización de todos los miembros de la familia en los modos, valores, etcétera, de la casa, que era un pequeño mundo, un pequeño Mir, con sus propias referencias, su propio ethos. Y de abajo arriba venía la vida biológica; los nacimientos que suplían a los fallecimientos de la primera generación. La primera generación organizaba, la segunda producía y la tercera reponía. Era un sistema que convertía a las mujeres en víctimas estructurales y en sujetos muy marginales, pero era un sistema armonioso, y lo siguió siendo mientras no hubo conciencia de que las cosas pudieran ser de otra manera. Lo que pasó a partir de los años cincuenta y sesenta -las fechas no coinciden en todas partes: en Francia es antes que aquí; en otros lugares más tarde- fue que comenzaron a llegar noticias de nuevas formas de vida al mundo rural a través de emigrantes que volvían, de algún turista que aparecía por allí, de la radio, de la televisión, de la nueva escuela... Y quienes primero pusieron la antena fueron quienes más necesitadas estaban de mejorar su situación: las madres de entonces, que en 1960 tenían en torno a cuarenta años e hijas casaderas. Ellas ya no podían hacer nada por mejorar su situación, pero sí podían mejorar la de sus hijas imbuyendo en ellas el nuevo modelo que emergía y que era imposible de practicar en el mundo rural, que era el de la familia nuclear. En la ciudad la nueva esposa era ama de casa desde el principio y si trabajaba fuera de casa sus opciones ya no estaban limitadas al servicio doméstico, sino que podía aspirar a pasar por la universidad e incorporarse al trabajo profesional aprovechando el camino que habían abierto las mujeres de clase media y media alta. Animadas por esas perspectivas, las mujeres comenzaron a sacar a sus hijas de los pueblos.-Y entonces el mundo rural entró en crisis.-Sí, porque las aldeas fueron despoblándose y llenándose de hombres solteros que fueron muriéndose lentamente sin reproducirse, y las viejas casas fueron desapareciendo. Rebelándose contra una situación secular, las mujeres revelaron con uve al mismo tiempo que no eran un elemento tan secundario como parecía, sino uno capaz de hacer entrar a todo aquel mundo en una crisis irrecuperable cuando abdicaba de las tareas que se le asignaban. Pasa también en el mundo urbano: pensemos en los problemas que se generan cuando la mujer dice no a sus tareas reproductivas, domésticas, de cuidados, etcétera. Si todas rechazasen esas tareas que se les obliga a desempeñar, se generaría una crisis tremenda que desbordaría por completo a las instituciones.-Los hombres, por su parte, fueron sometidos a una intensa propaganda industrialista y comenzaron a dudar seriamente de sí mismos y de su modo de vida; de si ese modo de vida era tan válido como cualquier otro. En el libro alude muchas veces a esa falta de autoestima o de orgullo que aqueja al campesino de hoy.-Sí, sí. Eso ocurre todavía hoy. Este finde he estado en Oscos y me he quedado asustado en ese sentido. Conocí familias que ahora mismo tienen hijos adolescentes y que veo que, pese a que les va bien y tienen recursos, están educando a esos hijos para que dejen el medio campesino y se vayan a la ciudad. Cuando tienes dinero y aun así educas a tu hijo para que se vaya del lugar en el que lo ganas, el problema no es económico, como sí lo era para los campesinos de otro tiempo, que estaban sometidos a muchas limitaciones y a condiciones muy míseras, sino sociocultural. Estás avergonzado de tu forma de vida. Hubo un proceso de socialización desde fuera perfectamente programado para estigmatizar la vida en el campo. En los pueblos penetró la idea de que cualquier obrero de la ciudad vive mejor que un campesino; que la vida en el campo era una vida de segunda. Yo, en el libro, recojo un texto de Caro Baroja de 1974 que apunta en este sentido.-Leo: «La idea de que la persona que vive en el campo o en el caserío de la agricultura está en grado de inferioridad material y espiritual con respecto al empleado o al obrero de la ciudad es idea que va generalizándose de un modo alarmante y que puede llegar a tener las peores consecuencias prácticas, pues conduce a la ruina de una región, de una provincia o de un país».-Eso decía Caro Baroja, sí. Todavía lo ves hoy por los pueblos: el ganadero te sigue diciendo la misma historia de que «aquí estamos los que no valemos para andar por el mundo, los tontos», etcétera. Es tremendo. El campesino contento con su profesión es una rara avis.-¿Cómo se llevó a cabo ese proceso de socialización negativa?-Fueron varios factores: el turista que llegaba y deslumbraba al paisano porque iba un mes al año al pueblo a presumir con su coche y sus hijos que estudiaban y su montón de dinero, aunque la mitad era mentira; la televisión, con aquellas películas en las que el campesino iba a la ciudad y cuando llegaba a un paso de cebra guardaba la boina y echaba a correr como alma que lleva el diablo cuando los coches paraban; la nueva Iglesia, la nueva escuela... La escuela de ladrillo rojo, como yo la llamo, fue particularmente importante: el maestro venía de fuera, era un elemento extraño que primero vivía en la escuela pero después ni eso, y hoy la escuela ya no está ni en el pueblo, sino en la villa o ciudad de turno, y el autobús te saca del pueblo y te devuelve al chiquillo todos los días. A la antigua escuela, la familia la vigilaba, la controlaba. Los niños iban allí a aprender cuatro cosas que los de casa no conocían: matemáticas, lengua, historia sagrada y poco más. El grueso de su educación, de su socialización, el chiquillo lo recibía en casa. En un momento dado, eso dejó de ser así. La familia renunció a enseñar a sus hijos el modo de vida campesino y delegó en la escuela la tarea de enseñarles oficios diferentes de los suyos de siempre.-Los hijos comenzaron a reclamar fines de semana libres, vacaciones y un horario fijo para un trabajo, el rural, imposible de someter a esas condiciones.-Sí. En el libro incluyo un texto de John Berger que habla justamente de esto en un libro precioso que se titula Puerca tierra. Los campesinos dicen: «Es que el hombre de la ciudad, el obrero, tiene un montón de ventajas: un sueldo fijo, pagas extraordinarias, vacaciones, descansos si está enfermo...». Claro, esto habría que matizarlo mucho: eso de puesto fijo, eso de un buen sueldo, eso de vacaciones... Por otra parte, eso a lo mejor te lo dice uno que tiene doscientas vacas de leche. ¿Qué descanso va a tener? El Tratado de Roma contemplaba potenciar las explotaciones ganaderas familiares, pero las subvenciones acabaron con ese espíritu, porque uno recibe más subvenciones cuanto mayor sea la explotación. Se generaron explotaciones enormes que conllevan muchos perjuicios: no dejan tiempo libre al ganadero, sobre todo las de leche, y no organizan el paisaje, sino que lo deterioran totalmente. En Asturias, allí donde hay una ganadería de leche está todo lleno de purines y de cuchos que no queda espacio para tirar y acaban en cualquier rincón, cuando no en los ríos. Una ganadería equilibrada se hace cargo de los residuos y aprovecha los insumos. Ahora apenas se aprovechan los insumos. Muchas explotaciones estaban mejor en un polígono industrial.-La máquina también fue un elemento terriblemente disgregador.-La máquina es un elemento desruralizador, sí. Y se compraron muchas. Tú hoy vas a ver una explotación ganadera a cualquier aldea perdida y si observas con un poco de discernimiento puedes distinguir hasta tres generaciones de máquinas en torno a las edificaciones, a la casa y en los corrales: unas pudriéndose, otras a medio uso y otras más nuevas. Curiosamente, los hombres utilizan en general las más modernas: tractores potentes, empacadoras, devolvedoras, enrolladoras y demás; mientras que las mujeres utilizan las de segunda generación. Las máquinas son hasta machistas. Por otra parte, introducen en el medio campesino esa reciprocidad negativa que antiguamente estaba confinada a la sociedad otra de la ciudad, porque conecta al paisano con el mundo de los bancos y los créditos. Por otra, acaban con las instituciones de ayuda mutua y vuelven a los campesinos individualistas y competitivos. Y por otra, rompen internamente la estructura de la familia. La máquina requiere un nuevo tipo de saber que no está en la tradición. ¿Cómo le explicas a un paisano que anduvo con el carro y demás que a esta rueda le faltan dos kilos de aire, o que hay que cambiar el aceite, o que el embrague no sé qué? Esa ruptura con la tradición hace que una generación se vaya quedando de lado y que otra que antiguamente tenía que esperar todavía un tiempo para convertirse en el eje de la familia adopte el poder antes de lo normal. Además, se generan dinámicas muy nocivas que también ilustra muy bien Berger en otro texto suyo sobre cómo operan las fábricas de maquinaria para vender a los campesinos toda clase de herramientas. En primer lugar, se aseguran de que los campesinos sepan que las máquinas existen. Desde el momento en que los campesinos saben que la máquina existe, dice Berger, el trabajo se vuelve duro y el no tener una máquina hace al padre anticuado a los ojos del hijo, al marido ruin para su esposa y que un vecino parezca pobre ante el otro. Y una vez el campesino se compra el primer tractor, las empresas le dicen: «ahora, para sacarle el máximo rendimiento, tienes que comprar todas estas otras máquinas que lo acompañan». El campesino acaba comprándose una máquina detrás de otra y endeudándose más y más.-Theuth, dice, le ha ganado la partida a Thamus incluso en el medio rural.-Lo pongo en una nota a pie de página, sí, porque no me pude contener. Lo de Thamus y Theuth es un diálogo que aparece en el Fedro, de Platón. Theuth es un dios inventor que defiende la tecnología a ultranza: dice que la tecnología lo es todo, que va a solucionarle todos los problemas al hombre, etcétera; y Thamus es el rey de Tebas y un hombre algo más escéptico que dice que la tecnología es muy importante pero siempre que el hombre la utilice con criterio y planificando bien su introducción. Por ejemplo, cuando Theuth le ofrece la escritura, se la alaba diciendo que hará más sabios a los egipcios, pero Thamus duda y replica que los textos escritos generarán una falsa sabiduría, porque inscribirán la sabiduría en algo externo a la persona y no en su alma, como debería ser. -Toda tecnología es un Jano bifronte que da lugar a ventajas y a inconvenientes y su introducción tiene que ser el resultado de un proceso dialógico.-Claro. El problema es que hoy ya no dialogamos con la tecnología; simplemente vamos adoptándola acríticamente y amontonando unas máquinas sobre otras, como los paisanos, porque además cada tecnología resuelve unos problemas pero genera otros que hay que resolver con una nueva tecnología, y así sucesivamente. Llega un momento en que la tecnología ya no está al servicio del hombre, sino al revés: el hombre se ha vuelto esclavo de la tecnología. Theuth le está ganando la partida a Thamus, no cabe duda. Al campo, la tecnología llegó para salvar a los paisanos y ha acabado expulsándolos del pueblo. Y si hablamos de las tecnologías de la información, a mí me entra verdadero pánico. En el mundo de hoy, tenemos tantísima información que nos llega a través de todos los caminos que ya no somos capaces de procesarla ni de discernir lo que es fiable de lo que es manipulación. Mientras uno no haga suya la información, será víctima de ella. -La información nos domina en lugar de empoderarnos.-Sí, nos lleva de un lado a otro como el viento a una hoja caída en el otoño. Otro campo en el que se ven muy bien los perjuicios de la tecnología es la sanidad: la sanidad, con las nuevas tecnologías, ha cambiado totalmente desde el punto de vista ontológico. Ya no se estudia al paciente, sino que se estudia la enfermedad sin tener en consideración en qué cuerpo se encarna esa enfermedad. El médico de hoy no se fía del paciente, sino sólo de las máquinas. Le hace un montón de análisis, luego se los lleva y ya está. Pues bien, en el medio campesino también pasó todo eso. También los paisanos se han vuelto esclavos de una tecnología deshumanizada. ¿Quiero decir con esto que haya que volver al carro de vacas y al fuego bajo? No, no: el progreso es bueno e importante. La tecnología, en términos generales, vino a resolver problemas al hombre y seguirá resolviéndolos. ¿Cómo voy a negar los avances de la tecnología? Sería totalmente estúpido por mi parte. Lo que yo impugno es que queramos solucionarlo todo a base de tecnología. El progreso tiene que ser un proceso dialógico.-En el libro, usted pone como ejemplo de ese tipo de progreso bien entendido el que vivió Japón durante la era Meiji.-Sí, porque Japón supo modernizarse sin renunciar a su tradición. La sociedad campesina, como cualquier otra sociedad, tiene que engancharse al progreso, porque si no desaparecerá. La sanidad, la formación de los hijos, el control de la natalidad... Todo eso es progreso del bueno. Pero la sociedad campesina debe adoptar todo protegiendo su núcleo, su identidad, no, como dice el refrán inglés, tirando al niño con el agua sucia. El hombre del campo tiene que renovar y mejorar su cultura con todos los avances del progreso, pero tiene que seguir siendo un hombre del campo, no un hombre de la ciudad que vive en el campo. Sobre esto hay otro libro precioso de un tal James Rebanks que se titula La vida de un pastor. Rebanks es un pastor del norte de Inglaterra, y en el libro cuenta que quiso en cierto modo romper con la tradición que le habían legado su padre y su abuelo, pero que en un momento dado se dio cuenta de que aquello era un error y que la tradición tenía que ser incorporada al progreso de la humanidad desechando sus defectos. La evolución es cambio, pero también continuidad: para eso tenemos un árbol donde están representadas todas las especies, porque todas están emparentadas entre sí. No hay saltos, no hay cortes, no hay enterramientos. Lo que hay es un diálogo entre un emisor y un receptor que da lugar a un resultado enriquecido por lo que dice el emisor y por lo que dice el receptor. Tesis, antítesis, síntesis, no diálogo de besugos.-También le gusta Austria.-De Austria me gusta mucho su sistema de cooperativas agrícolas, que es una maravilla. Austria es un país muy parecido al nuestro, montañoso y demás, pero lo que predomina allí son explotaciones mucho más pequeñas de las nuestras y que viven de vender carne y queso directamente, fuera de las grandes cadenas industriales. Allí, el campesino está presente en los tres momentos que sigue el recorrido del producto: en la producción, en la manipulación y en la comercialización, y obtiene ingresos adicionales a través del turismo rural.-Y también propone Francia como otro de los modelos a seguir.-Sí. Yo pienso que las dos fórmulas que utilizó Francia para primero frenar la crisis y después lleva gente de vuelta a las aldeas es muy interesante. En Francia, a partir de los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado, emergieron una serie de investigaciones de mucho nivel sobre la cultura campesina, y los gobiernos se implicaron activamente en el problema. Yo, en el libro, incluyo dos discursos de los años setenta, uno de Pompidou y otro de Giscard d’Estaing, en los que se dice claramente que mantener las aldeas es una necesidad para la sociedad en general y que hay que apoyar al campesino aunque cueste dinero, porque un paisaje deshumanizado y custodiado por guardas será muy guapo pero es un paisaje fúnebre, triste; que la mejor manera de custodiar el paisaje y la montaña son los campesinos y que si no los hubiera incluso habría que traerlos de fuera. Aquí se hizo todo lo contrario. Aquí se sacó a patadas al campesino y al pastor: véase el ejemplo de los Picos de Europa, con ese conservacionismo mal entendido inaugurado por el marqués de Villaviciosa y para el que la mejor manera de conservar Picos era sacar al pastor. ¿Quién fue el autor de ese patrimonio tanto ecológico como cultural, más que el pastor? En España funciona un proteccionismo muy mal entendido. En la cuenca del Esva, por ejemplo, no se permite a los campesinos desviar el agua del río para sus molinos o para regar, y cuando preguntan por qué y les responden que por las truchas, ellos se quedan desconcertados. ¿Cómo que por las truchas? ¡Pero si aquellas presas que nosotros hacíamos eran criaderos de truchas, y además el agua no la bebíamos, sino que regaba el prado y volvía al río llevando comida para las propias truchas! Si no hay campesinos no hay ecología.-España, ademas, se modernizó especialmente rápido, y bien saben y advierten los antropólogos que las mentalidades son «cárceles de larga duración» y que, como usted explica en Alabanza de aldea, «nuestros modos de ver el mundo son muy persistentes y determinan la conducta humana mucho tiempo después de que las condiciones que dieron lugar a ellos hayan desaparecido». Ese desacompasamiento entre el ritmo de lo económico y el de lo mental provocan a veces terribles desbarajustes.-Las mentalidades siempre caminan por detrás de los hechos, sí. Tardan en ponerse al día y cuando lo hacen los hechos ya han corrido más allá. Son, como decía Hegel, como el pájaro de Minerva, que sale cuando se pone el sol, y mientras las mentalidades no acompañan a los hechos, éstos tampoco tienen estabilidad. Cuando, además, los hechos avanzan a la velocidad a la que se produjo la transformación económica de España, pues peor todavía. Te pongo un ejemplo. Una vez fui a entrevistar a un ganadero de Tineo que había participado en una cooperativa que había durado quince años pero había acabado fracasando. Le pregunte por qué y me dijo: «Por esto» [Adolfo García Martínez hace el característico gesto de frotarse el pulgar y el índice de la mano derecha encogiendo los demás dedos]. Le digo: «¿Por esto? ¿Qué quieres decir?». Y entonces me dice: «Te pongo un ejemplo, rapaz», y me contó que la cooperativa era lechera y que tenía mucha maquinaria, pero que no se preocupaban de mantenerla en buen estado y las máquinas acababan rompiendo por falta de aceite o cualquier otra cosa. Cuando le pregunté por qué no mantenían la maquinaria, me contestó algo muy revelador: «Porque las máquinas no eran de casa». El campesino asturiano sigue estando profundamente casificado. La casa lo condiciona para pensar en una empresa suya, propia, que compita con la del otro, etcétera, no en una cooperativa; y cuando las máquinas no las pone la casa sino un dinero más aséptico, más impersonal, no las sienten como propias.-En el libro hace una reflexión muy interesante: «No deja de ser impactante el hecho de que mientras la ciudad está “robando” a los pueblos sus “marcas” de calidad -casero, artesano, tradicional, natural, de leña, de aldea, de corral, de caleya-, el pueblo está consumiendo marcas industriales anunciadas por los medios de comunicación. Esta es una muestra de “la imitación de la imagen invertida del otro”». En uno de esos procesos de deglución tan característicos del capitalismo, la ciudad se ha tragado el campo despojándolo de su identidad y asumiendo y domesticando aquello que tenía de interesante para ella.-Últimamente ves esas etiquetas por todas partes, sí: huevos de aldea, pan de leña, etcétera. Yo, a las aldeas de Asturias, siempre las conceptúo y las describo como la gran reserva. Primero, en la posguerra, se les pidió productos de primera necesidad para paliar el hambre, y hubo todo un canto de alabanza al campesino que poblaba y repoblaba el interior, con aquellos premios que daba Franco a los que tenían muchos hijos, y que era, con sus valores, la encarnación de la Cruzada franquista y de la nueva España. De pronto, con la llegada del desarrollismo, hizo falta que llenaran las nuevas fábricas y se los sacó del pueblo diciéndoles que la vida en el pueblo era una vida de segunda. Y ahora les pedimos que mantengan un paisaje de calidad y nos proporcionen productos de calidad mientras nosotros les vendemos a ellos productos manufacturados de baja calidad. La nevera campesina de hoy es para escribir un libro. A los campesinos, el capitalismo les ha robado esas marcas de calidad, pero es que les ha robado hasta la lengua. ¿Cuántos coscorrones habrán recibido los niños de antaño cuando hablaban asturiano en la escuela?-Por decir pitu de caleya podrían perfectamente haber recibido una torta, sí.-Sí. Y ahora no logras que te hablen en asturiano.-En Asturias hay todo un conjunto de expresiones que estigmatizan el uso del asturiano y que forman parte de esa falta de autoestima del campesino que comentábamos antes: «hablar fino», «hablar bien», etcétera.-Sí, ¡hablar bien! ¿Cuántas veces habré escuchado a alguna abuela decirle a su nieto «fala bien, coño» cuando al chaval se le escapaba alguna palabra en asturiano? Hablar asturiano es paleto, es ignorancia, etcétera. Es terrible. Y sigue observándose un curioso contraste: el que habla asturiano porque lo estudió, es cultura, pero el que lo habla porque lo mamó, es ignorancia.-En el libro dice que los proyectos de regeneración del campo deben hacerse de abajo arriba, no, como es habitual, de arriba abajo, algo que ilustra con cierta fábula oriental sobre un mono y un pez.-Es una fábula que mencionaba Foster y que me parece muy apropiada, sí: un mono y un pez son arrastrados por una gran riada. El mono logra asirse a una rama y con gran esfuerzo y peligro consigue sacar también al pez, pero, para su sorpresa, el pez le pone mala cara y no se lo agradece. Con la Administración y el campo sucede algo parecido: la Administración llega con un bonito proyecto y dinero y lo pone en marcha sin consultar para nada a los lugareños. Eso siempre será una perversión. Un proyecto tiene que tener por lo menos tres patas: el investigador, el técnico y el nativo. Las tres son fundamentales. La antropología, cuando nació en la segunda mitad del siglo XIX, lo hizo en el contexto de la colonización de África y en cierto modo como auxiliar de la misma. Después se sacudió ese estigma, y bien sacudido está, pero en aquella colaboración con el colonialismo había algo positivo: las potencias coloniales no ponían un proyecto en marcha hasta que los investigadores no comprobaban qué pensaba aquella gente al respecto. Sólo entonces iba el técnico y diseñaba el proyecto. Y después llegaba el dinero. Aquí se hace exactamente al revés. Yo he seguido muchos proyectos de este tipo en el campo asturiano y casi siempre han sido un verdadero desastre.-El turismo rural le parece un posible dinamizador de esa recuperación del campo a la que aspira, pero advierte de que también encierra peligros y que si es mal gestionado puede acelerar en lugar de detener la crisis del campo. ¿Cuáles son esos peligros? ¿Qué ventajas tiene, en contrapartida, el turismo rural?-Ventajas tiene muchas. Puede ser una muy buena herramienta para recuperar el campo, y de hecho ya está siéndolo en cierto modo en ciertos sitios. Es un sector potente y sin chimeneas ni humos. Pero hay que potenciarlo bien, no de cualquier manera. El turismo mal entendido puede convertir el campo en un ser sin entrañas y servir tan solo para que degenere aún más y acabemos con lo que nos queda; acelerar el proceso. Primero hay que hacer un buen estudio de lo que tenemos y de lo que queremos ofrecer. Y ese estudio tiene que hablar un doble lenguaje: tiene que, por un lado, hablar hacia dentro, hacia el paisano, que es el primero que ha despreciado su propio patrimonio tirando abajo el hórreo o dejándolo caer o construyendo un garaje de bloques para meter el coche. Y por otro lado tiene que hablar hacia fuera. El turista rural quiere buena información, no cualquier cuento y luego ser estafado en el plato y en la cama. Tiene que haber buenas oficinas de información, tiene que haber buenos itinerarios con guías, etcétera. Y tiene que haber campesinos, porque el atractivo del turismo rural es que haya pueblos habitados, y en consecuencia hay que combinar el fomento del turismo rural con medidas para fijar la población rural. El enfoque tiene que ser holístico. Para el campo no hay soluciones mágicas que salgan de una chistera. Unas cosas tienen que ver con otras y todo está relacionado. Lo que se necesita es una symploké. La situación de la vejez, la de la ganadería, la de la Administración, la de la Comunidad Económica Europea..., todo está o debe estar relacionado.

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PONGA BUSCA GENTE JOVEN

Nacionalismu Asturianu - 4 Febreru, 2017
PONGA BUSCA GENTE JOVENA través de la página de Facebook "Covadonguismo"¿Sabías que hay algunas ciudades y poblaciones que te pagan por vivir ahí? Pueden ser muy diversas las razones, pero estos lugares existen en todo el mundo.En España tenemos un ejemplo, que es el de Ponga, un pueblo de Asturias. Tiene en torno a un millar de habitantes, por lo que, desde el año 2007, llegan a pagar 6000 euros a las parejas jóvenes que se trasladen a vivir a este concejo. Por el hecho de ser una pareja, te pagan 3000 euros, y después, pagan otros 3000 por cada hijo que tengan.
La finalidad es que no se extinga este pueblo, porque todo el mundo se ha trasladado a la ciudad, y no quieren que desaparezca. Una buena iniciativa, ¿verdad?Aunque la cifra no suponga el total del dinero necesario para asentarse en una población, la vida en este concejo no es tan cara como en otros lugares y, de este modo, el empujón de esos 3.000 euros supone una ayuda muy importante.Este tipo de pueblos corren el riesgo de desaparecer, porque todos los jóvenes se han ido mudando a las ciudades. Es por eso que premian a las parejas que deciden trasladarse a este pequeño pueblo de Asturias, aunque a cambio, deberán quedarse como mínimo, cinco años.La cifra que les pueden dar podría duplicarse por cada hijo, y de esta forma, se minimizarían los riesgos de que esta población desapareciese.(FUENTES: http://www.ocio.net/…/las-ciudades-que-te-pagan-por-vivir-…/http://www.elcomercio.es/…/ponga-pagara-euros-cada-20070920…)
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Arenas (Cabrales) - Somas - Cabeza Llamedu - Calluenga

Camudando'l camín - 4 Febreru, 2017
3 d'Avientu de 2016

Track: Arenas (Cabrales) - Somas - Cabeza Llamedu - Calluenga


A primeros d'Avientu cayeren delles ñevadines curioses y con un pocu fríu, tovía quedaba pelos altos, poro decidimos buscar una cota que nun fuera mui alta pero que diera munchu xuegu a la hora de tener bones vistes.

Portudera, yera perfeuta y les canales que la percorren yeren la cuenta, asína que tiramos p'Arenas en Cabrales pel camín davezu dende Xixón: Autovía'l Cantábricu hasta'l desvíu de Posada y dende ellí hacia l'Altu H.ortigueru pa baxar per Canales, Carreña, Po y Arenas onde almorzamos como tamién ye vezu.

Partimos d'Arenas (139 m) en Cabrales
Nun alarde d'eficacia, a les 9 y pocu, tamos entamando a caleyar dende'l ampliu aparcaderu hacia l'entamu de la Senda Caoru. Nun ye'l nuesu destín, pero los primeros pasos tendremos de dalos per ella, pa desvianos dempués en Valdelamadera hacia la mandrecha hacia la cotera H.ustameña.

Na faldera d'esta cotera, hai un cercáu de ganáu lo cual ye bon finxu, pa saber onde tenemos que buscar senderu qu'empobínese hacia la Canal de Somas. Pa xubir, garramos un senderu que fízonos trabayar muncho pente los felechos y cotoyes y pa la baxada, dímonos cuenta que yera meyor tirar faldiando la cotera, pa xubir per una pindia vallina, pero llimpia de felechos, que nos pon en ruta hacia Somas.

Empobinámonos hacia la canal de Somas
Yo ya conocía la canal de Somas del Trail de Portudera, pero como cambia xubila cola calma, esfrutando d'una canal y d'un senderu preciosu y charrando animádamente con collacios. Lo que tardamos n'aquella carrera una hora en facer mil metros de desnivel, dende Arenas a la mayada de Somas, tardamos casi dos hores y media.

Son otros ritmos y dafechu ye casi un deporte distintu, pero esfruto igualmente xubiendo corriendo y forciando'l físicu casi a la llende, que poniéndome una mochila, les botes de montaña envede los playerinos y caleyando con tiempu pa mirar pa tolos llaos y falando de mil coses.

Apretamos no más pindio pa salir a la mayada de Somas
El día qu'esto nun seya asína, dalgo tará yendo permal y será'l momentu de dexar de correr pel monte, porque taré perdiendo tol xacíu de lo que ye dir de monte. Un reflexu d'ello, ye tar embobáu na boquera de Somas mirando pa un de los mayaos más guapos de Picos.

La verdá ye que toos quedamos alloriaos cola guapura del llugar y esto nun fai más qu'acrecentase según siguimos ascendiendo hacia la Cabeza Polvorosa. Pa ellos, salimos del mayáu y pegaos a la riega de Llamedu, vamos ascendiendo a la Boquera Ardalomba.

Avanzamos bordiando la Cabeza Polvorosa pela mandrecha
Esti colláu ye la salida de la canal de las Palancas, nomada tamién por ser otru kilómetru vertical de les carreres de Portudera: el más duro, ensin dubia. Duro, pero viéndolu aportar al so final, vese vinir tol senderín por tanto transitable montañeramente falando.

Dexamos esta boquera, destacando'l paredón del picu L'Aliga y siguiremos boridando la Cabeza Polvorosa, pasando por dellos collaos como'l de Polvorosín primeru y la boquera del Toráu, salida de los canalizos del Toráu, los cuales son un bon retu a facer y xunir en circular col Aventón de las Palancas.

Ascendemos per un capa fina de ñeve a la Cabeza'l Robecu (1313 m)
Del Toráu, enfilaremos ya pisando una fina capa de ñeve duro, hacia'l primer piquín del día, como ye la Cabeza'l Robecu de 1313 m. Nun soi a describir la guapura de los Picos, dafechu ñevaos, tan solo soi a encomendar facer esta ruta y venir velos nun día guapu d'iviernu como'l que nosotros tuviemos.

Güei, nun tamos nun día de grandes ascensiones, ye más l'interés taba nesta, n'aportar a miradores increyibles como la Cabeza'l Robecu o el picu que daba fin a les nueses ascensiones: La Cabeza Llamedu de 1345m

Vistes increyibles pa tolos llaos dende la Cabeza Llamedu (1345 m)
P'aportar a Llamedu, siguimos la cuerda pente'l Robecu, baxando a un colláu penriba las Güertas del Cantu, praos colgaos, pelos que paez increyible que pueda andase, colos desventios qu'hai baxo los pies.

Llueu del colláu, toca trabayar un pocu pa garrar el meyor camín y aportamos a Llamedu, onde buscamos aloxamientu pa sentar el culu y zampar el bocadillu, na mayor de les tranquilidaes y nel meyor mirador que se puede tener colos tres macizos de los Picos enfrente y col xefe nel mediu la semeya: El Picu Urriellu.

Descendemos hacia'l H.uce Terreru
Más de media horina tiraos asoleyando y paez que naide quería movese, nin vascu (Fernan, Amaia, Juanan y Haritz) nin asturianu (Canta, Charly, César, Richar nin yo). Pero había qu'andar, asína qu'entamamos por descender pel mesmu llugar más menos col envís d'alcontrar pente la ñeve xelao un camín curiosu pa descender hacia'l H.uce Terreru.

Fadremos dalgún tramín que cuesta controlar los pasos por mor de les cuchielles calices pero ceo alcontramos bon senderu y descendemos ensín más hasta'l h.uce, qu'enmediu tien un pequeñu llagu xeláu, el cual preferimos non probar.

Despedímonos del Picu y descendemos a los mayaos de Tresmialma y Fuenteteya
Bordíamoslo pela manzorga, muncho meyor col solín presente y magar depasar al llau d'una bona fonte, siguimos ascendiendo hacia'l H.orcau La Garanda, a la mandrecha del cumal de la Cabeza Polvorosa.

Dende esti h.orcáu de 1238 m, despedímonos con calma del Picu y saludamos al siguiente tramu de camín que tien de llevanos a conocer guapos mayaos como'l de Tresmialma al qu'aportamos a traviés de colláu Estorgumusu.

Pasaremos per Espinas y Cuetu Rozáu hacia Calluenga
Llueu fadremos camín más evidente hacia'l mayáu de Fuenteteya, onde alcuéntrense marques pa enllazar col camín de Caoru o pa empobinanos hacia'l mayáu d'Espinas. Equí, divídese'l grupu, ya que xugaben Barça y Madrí y dalgunos teníen ganes de ver el partíu.

Yo, a pesar de que tenía carrera al día siguiente, quise siguir la ruta que tenía planiada y Richar apeteció-y acompañame. Poro, siguimos un guapu caleyar de mayáu en mayáu, conociendo Espinas, con enormes cabañes y más tarde tamién Cuetu Rozáu, últimu mayáu enantes d'ascender a la boquera de la Canal de Calluenga.

Descendemos la canal de Calluenga faciendo una visitina a la cuevona
La canal de Calluenga, forma tamién parte de les tres carreres verticales de Portudera y tenía ganes de conocela, anque hai que dicir que muncho más transitable y guapa la de Somas. Equí vamos baxando, ensin acabar de ser una canal evidente, siguiendo rastros de senderu hasta topanos cola enorme y guapa cueva de Calluenga.

Como veis nes semeyes, tuviemos un ratu divirtiéndonos cola cámara, sacando'l Cuerta tres de Richar nunos contrastes mui prestosos. Lloñe de ser una cueva típica d'estalactites y demás, ye un abrigu enorme pal ganáu y paga la pena la visita.

Dempués de la cueva, meterémonos nel tarrén más pindio de Calluenga, baxando dafechu pegaos a una riega y siempre mui atentos de nun trestabillar coles munchísimes piedres sueltes, descendemos muncho más apriesa de lo que camentábemos.

Entainaremos per esta pindia canal hacia H.ustameña y el final de Caoru
Tanto, que vemos non tan lloñe a los nuesos collacios baxar por Caoru, anque nun mos va dar tiempu a pillaos, ya que tovía quedábanos un tramu más tendíu que déxanos na cotera de H.ustameña, onde esta vegada sí, enllazamos bien col senderu que llimpiamente empatará col camín de Caoru.

Con un pocu más que caminar hasta l'aparcaderu d'Arenas, completamos ún de les rutes más prestoses del añu, ensín grandes cumales, pero faciendo dos canales de mil metros increyibles y descubriendo nueves alternatives y peñes con munchu valir montañeru qu'intentar ascender.

En resume, ruta perfeuta nos Picos más ganaderos, que fízonos trabayar durante casi 8 hores y 14.8 km faciéndonos superar un desnivel acumuláu positivu de 1490 m, cosa que queda en na, con un día tan espléndidu y unes vistes ablucantes.

Camudando'l Camín con gafes pa velo bien
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Cubiel.las d'Arbas (L.luna) - Peña La Barragana

Camudando'l camín - 1 Febreru, 2017
27 de Payares de 2016

Track: Cubiel.las d'Arbas (L.luna) - Peña La Barragana


Pues ellí tábemos un añu más, nel segundu Alcuentru de Blogueros AsturLlioneses, nel que participaron una carrapetada de blogues de gran interés pa tola xente que nos presta, estes cosiquines d'andar pel monte y conocer llugares guapos y apartos solo al alcance de los que son a movese del putu sofá.

Asina, que nun podíemos faltar y acudimos a la llamada de los collacios de Cotoya Pindia, onde como podéis comprobar, tuvieron a bien, currase un reportaxe como ta mandáu, facer tol trabayu pa que tuviéramos a gustu tolos aconceyaos y facer d'enllaz pente tolos blogueros qu'entá nun mos conocíemos.

Semeya de grupu na Xuntaza de Blogueros del 2017 por Cotoya Pindia
La ruta partía dende Cubiel.las d'Arbas na fastera llionesa de L.luna, averáu a l'anterior quedada nel puertu d'Aral.la, que como non tenía de tener continuidá. P'aportar a esti pueblu, podemos dir pel puertu Payares hasta Vil.lamanín o tirar pel Güerna hasta la salida de Vil.lablinu, onde salímonos pa garrar la carretera C-623.

Bordiaremos el banzáu de Barrios de L.luna pela manzorga hasta topanos col crucie cola LE-473 que xubirá por Aral.la de L.luna pa pocu más alantre nunes envueltes tremendes desvianos per una carreterina hasta'l pueblu de Cubiel.las.

Salimos de Cubiel.las hacia la cabaña'l Pastor
Magar d'un almuerzu y de les debides presentaciones, ya que munchos fueron los blogues que fueron sumándose a esta iniciativa, salimos a caleyar con una bona ñevada, a ver que podía facese. Magar d'un alcuentru con una mastina, Kíla y yo tiramos col grupu hacia l'oeste del pueblu p'ascender a la manzorga del ríu Aguilera hacia lo que nómase la cabaña'l Pastor, baxo los paredones de la peña'l Castiel.lu.

Bordiamos la Barragana pel norte pa upanos al colláu oeste (1767 m)
Una vegada qu'aportamos a esta cabaña, meterémonos de frente nuna vallina pente'l cordalín rocosu que vien dende Las Tres Marías y otru cordal que xuntaría'l nuesu destín: La Barragana colas Peñas del Prado

Nós, diremos ascendiendo charrando de milenta hestories montunes, pa escaecer el tiempu repunante que nos tóco y bien ceo, plantarémonos cerquino de la collada Ferreras, dende la que garraremos una canalina hasta un colláin pente la Barragana y la Peña Negra.

Crestiamos la Barragana con curiáu ya les condiciones nun son les meyores
Dende esti colláu hai un pequeñu alderique so la necesidá d'ascender de tol mundiu, pero a la fín, tol mundiu anímase y vamos pali pali, ganándo-y tarrén a una arista fina, que nun tendría mayor dificultá si nun fuera polo xelao y petao de ñeve que tenemos la nuesa ruta.

Viendo'l percal, tírome alantre, ya que sé que Kíla muévese estupendamente en cualesquier tarrén pero los increyibles vuelos al norte, nun son pa que la perrina ande pente les pates de la xente, asína que tiramos milles y ponémonos al frente del grupu con Alex, l'organizador con Mónica d'esta prestosa iniciativa.

Cume na Peña La Barragana (1862 m) por Cotoya Pindia
Aportaremos al cumal de 1862 m, sorprendiéndome del bon monte pa una mañanera y tamién de la mala suerte que tuvimos pa coles vistes, ya que nun controlo res nesta fastera y prestaríame conocer nomes de montes na redolada y como ta claro xente que me lu contar nun faltaba.

Fadremos la semeya de rigor y como'l día nun pinta d'abrir, colamos p'abaxo pel mesmu camín y col mesmu cuidáu o un pelín más, ya que la ñeve y el xelu nun son bonos collacios nesto d'andar peles aristes y los destrepes.

Descendemos per una amplia canal xixilada per aguyes tenebroses
De nuevu tamos na colladina y anque de primeres dalgunos camentaben garrar el mesmu canalizu de xubida y la mesma vallina hacia la Cabaña'l Pastor, al final tol mundiu tiró baxando pel sur, per una amplia canal, na que destacaba lo cómodo y rápidu de baxar y delles aguyes que col color del día paecíen sacaes de Mordor.

Ensin mirar tampoco muncho per onde tirar, ya que tou paecía asemeyáu, Kíla y yo tirámonos p'abaxo apriesa, abriendo buelga pa tol grupu, hasta qu'aportamos a senderu, onde ya siguimos ritmu tranquilu hacia'l pueblu de Cubiel.las.

Facemos el tramu final con calma hasta'l pueblu onde espéranos un vermú
Poquín a pocu, fuimos un tres d'otru arribando al final de la canal, pa llueu garrar pista hacia'l pueblu, onde aparte de la mastina gafa, esperábanos una muda de ropa, una siesta pa Kíla nel coche y un vermú tranquilu, cola compaña de nuevos collacios de los blogues asturllioneses.

Los convidaos que decidieron asistir: Montaña para Dos, Montaña en Libertad, Rutinas Varias, Pindio, pindio, Camudando'l camin, Pasu a Pasu, Mareando la Perdiz, La Senda del Hayedo, Rutas por la Montaña Leonesa, JF Camina, Montaña Leonesa, Montañas del Esla, Ojo Lince y Sra, Nuestras Montañas, Sebastian Bravo y Cotoya Pindia

Fartura final con bon ambiente y munchu monte del qu'aldericar
Pente'l vermú y la posterior fartura, pasamos una tarde estupenda, falando con xente desconocío, xente que por suerte vémonos d'añu n'añu gracies al alcuentru y xente que llevaba siguiendo y lleendo dende cuantayá como JFCamina o Jose de Nuestras Montañas y ye que supongo, que caún tien el so pequeñu círculu de blogues que sigue con más ciñu o que cuando entamó diben a la par d'unu y quedaron siempre como dalgo especial.

Darréu, gracies a esti eventu y a Cotoya Pindia que son los que se meten tol trabayu y son capaces de xuntar a un garrapiellu montañeros que suel tener caún la so indisponibilidá por grupos de montaña, proyeutos montañeros o por trabayu... lo cual ye perdificil.

Vémonos na próxima... o vémonos nel monte meyor

Camudando'l Camín en tierres d'Arbas
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Xunta Xeneral: de Suprema a Posafuelles

El xanu'l caborniu - 1 Febreru, 2017
Tres camudar la Xunta Xeneral en Xunta Suprema d'Asturies con plenos poderes nel nuestru país, de resultes del llevantamientu escontra Napoleón el 25 de Mayu de 1.808, nel mes de Xunu d'esi mesmu añu, a propuesta de D. Xuan Argüeles Toral, decídese crear una Guardia d'Honor de la institución encargáu de la seguridá de los integrantes de la mesma.

Pa entamar esi cuerpu del exércitu asturianu, nómense a los soldaos del primer batallón del Reximientu d'Hivernia como guardies d'honor. Esti reximientu entrare n'Asturies, de mano, pa mardomar la sublevación asturiana, pero remontáronse escontra les órdenes recibíes y punxéronse del llau de los asturianos. Dempués axuntárense-yos fuerces del cuerpu de cazadores hasta algamar dafechu'l númberu d'efectivos de la guardia. Desendolcaron el so llabor hasta'l mes d'Abril de 1.811, que foi cuando se disolvió la Guardia d'Honor.

Al ser D. Xuan Argüelles quien anició'l procesu pa dotar a la Xunta Suprema d'aquella guardia, conocióse a los integrantes de la mesma como "Los Argüellinos". Pa nun entrar en descripciones minucioses, pa dase una idea del uniforme que llevaben pue echase una güeyada al santu qu'ilustra esta entrada y que correspuende a un soldáu de la Guardia d'Honor  de la Xunta Suprema d'Asturies.

Cuando ún repara nel pasáu de la nuestra institución, lo que foi y la brenga que tuvo nel so tiempu, y la compara con esta ximuestra en que la convirtieron güei, nun pue dexar de sentir estrañedá d'otros tiempos. Sólo con imaxinar cómo actuaríen una mayoría de los actuales diputaos de la nuestra institución cimera si tuvieren que s'enfrentar a un poder foriatu dafechu da perceguera. De xuro que s'amusgaríen ensin gorgutar a lo que dende allalantrón-yos mandaren. Ye lo que vienen faciendo dende la preautonomía, miániques, nun descubro nada nuevo escribiendo esto. La so principal seña d'identidá política.

Si agüeyamos con una prespectiva histórica'l devenir de la nuestra Xunta Xeneral, podemos concluir guapamente que pasemos de tener una institución con raigones fondos nel nuestru país a otra que, magar tenga'l mesmu nome, ta a años lluz d'aquella. Una institución onde s'asitia bien de xente -nun voi dicir que too, pero sí una clarísima mayoría- que nun cree nesta tierra (entamando pol propiu gobiernu), y que se mueve embizcao no que-yos dicten dende l'embeligru madrilanu. Pero nun nos vamos autoengañar. Tamién una institución que los propios asturianos nun tienen en cuenta, pasando d'ella y viéndola como daqué ayeno o inventao apocayá, al ser el fondu y descomanáu desconocimientu de la nuestra historia ún de los rasgos distintivos de la nuestra xente, y al ser tamién el cosmopaletismu una característica bultable d'una parte perimportante de la población asturiana actual. Una institución, en resumíes cuentes, que cayó arrollicones picu abaxo pela historia pasando de ser nel so día Xunta Suprema pa la defensa del país a ser anguaño Xunta Posafuelles mangoniada por intereses ayenos.

Camiento que lo simbólico ye perimportante na nuestra condición de seres humanos y una constante histórica. Los símbolos son tou un llinguaxe que nos val pa comunicanos y reconocenos. Puen significar prestixu o puen amosanos lo que se considera un refugayu. Ya'l másimu muérganu d'autogobiernu d'un país, a parte de les sos funciones y atribuciones, tien un calter simbólicu innegable. Asina que voi dir poniéndo-y el ramu a esti post con una imaxe de pura ficción anguaño yá impensable de que se dea nel nuestu país (notros ocurre tolo contrario, y pa comprobalo nun fai falta arreblagar les llendes  del Estáu onde vivimos). Tirando metafóricamente del aniciu d'esti artículu,voi imaxinar qu'un día caleyen un grupu d'asturianos per Uviéu y pasen per delantre de la Xunta Xeneral. Ellí, un par de soldaos de la Guardia d'Honor asturiana curien la entrada dando toa una imaxe de solemnidá institucional al edificiu onde s'asitia. Porque ellí ta la institución cimera del autogobiernu asturianu, una institución histórica, onde s'alluguen los representantes elixíos polos asturianos pa defender el so país y los sos drechos, y que los propios asturianos almiren, respeten y sienten como de so...

Pero, evidentemente y como rescampla ensin falta de facer  prácticamente esfuerzu dalgún, lo escrito nel párrafu de suso ye eso que dixi: pura ficción anguaño impensable. Y asina-yos va a otros pa los qu'una situación equivalente de ficción nun tien nada y sí de motivu d'arguyu. Y asina nos va a nós, enfotaos en que siga siendo ficticio tolo que suponga dignificar y sofitar lo nuestro, mentes día a día vamos fundiéndonos un poco más nesta  llamarga que tenemos iguada a comuña de desdexamientu, autoodiu y renuncia suicida a un futuru vidable.
                                                                   


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Felechosa (Ayer) - Picu Retriñón

Camudando'l camín - 31 Xineru, 2017
20 de Payares de 2016

Track: Felechosa (Ayer) - Picu Retriñón


Ya llovió dende que nel 2010 ficiera l'ascensión al Retriñón dende Caliao, en compaña de Simón y César. Daquella ficiéramos tres picos más enantes del "monte que tañe" pero esta vegada, con un día pelín murnio, lo qu'interesaba yera conocer la fastera ayerana p'ascendelu.

Asína que plantámonos los collacios del GM Xuan de la Borrina en Felechosa, ensin matanos a madrugar y almorzamos tranquilamente, camentando les posibilidaes. Enantes, quedaba tol viaxe dende Xixón garrando la autovía minera hasta Mieres del Camín onde garramos la autovía A66 saliéndonos na salida de Morea, pa percorrer la As 112, pasando polos siguientes pueblos: Morea, L'Escuyu, Los Estrul.lones y Cabanaquinta onde garraremos la AS-253 pasando per L.levinco, Entepenes, Col.lanzo, Yanos, La Pola Vieya, el Pino y a la fín Felechosa.

Partimos dende lo alto Felechosa ( m)
Preparámonos pal fríu y la lluvia y salimos caleyando dende la ermita, polo que nómase como la ruta de las brañas ayeranas (PR AS-30). Esti camín, tien de llevanos pel valle Fresneo alantre y xubirá con tranquilidá pente viesca autótono y pasando d'un llau al otru de la riega, lo que faise perentreteníu y mui guapu.

El día nun ta pa munches hestories, asina qu'apretamos el pasu ya que tenemos na tiesta que la lluvia va llegar tarde o temprano, poro cuanto menos nos moyemos meyor. Aún así, nun soi a otra cosa que dir mirando pa la toponimia d'esta fastera, con nomes como la peña Los Furacones (claro ta) y otros como la Vallina Escosa o la Suerte Mala, lo paez dicir que si yes dueñu d'estes tierres nun tuviesti muncha suerte.

Xubimos per una preciosa pista pel valle Fresneo
El camín ye guapu enforma y a los diversos crucies de vera en vera del ríu, amestámos-y dalgun saltín d'agua prestosu, enantes d'abandonar el cursu'l ríu p'ascender desnivel fuerte hacia'l Valle Freneo, el cual cruciaremos pa siguir pembaxo la Casa'l Quentu.


L'agua, los collores tardíos y guapes caseríes entretiénen nel nuesu caleyar hacia la Foz
Pocu más alantre, tornaremos al llau del ríu Fresneo pa crucialo pel Vau y entraremos nun tarrén de monte baxo de felechu y cotoya, saliéndonos de la viesca y empobinándonos pel Gamonal hacia la Foz de Fresneo, guapu pasu armáu, pente les falderes de los picos la Forá y Llacíu.

Averámonos hacia la Foz un guapu pasu armáu pente les peñes pa salir hacia Valencia
Trespasaremos la Foz y salimos per tarrén embarráu, con orbayu gafu en dellos momentos, hacia la Vega Valencia. Esti enorme mayáu, tien d'accesu una auténtica autopista, la cual evitamos totalmente, pero nun podemos facer otra cosa qu'alloriar con tan xabaz construcción.

Caleyamos pela vega Valencia con vista hacia la Furacá
Perpasamos Valencia pasando per grupos de cabañes como'l Mayaín o la Felguera, siempre col güeyu puestu nos parés de la Peña La Furacá y como nel so arcón. Dende La Felguera, fadremos una envuelta a la mandrecha pa siguir un senderín pente carrascos que tien de dexanos nel colláu Valencia (1300 m)

Ascendemos a la collá Valencia y dende ehí entamamos un fríu y duru ascensu al Retriñón
Hasta equi, llevamos pocu más de 2 hores de camín y a pesar de la lluvia, hai que dicir que mui guapu, pero'l día lloñe nin siquiera de danos un respiru, ponse más gafu, el vientu tira con fuercia y la lluvia clávase na cara como cristales.

Dedicimos siguir alantre cola ascensión al Retriñón
Aún así, queremos probar suerte, tenemos el Retriñón ehí, abrigámonos con tolo que tenemos y entamamos a xubir pela enorme panda suroeste, la cual va marcada con dalgunos fitos que faen el camín más o menos ensin perda.

Caún al so ritmu diremos ganando metrín a metru, hasta topar un camín más marcáu que va llevanos a l'arista sur del Retriñón, la cual ganamos pa degolar a la fastera este, onde tamos a la mercé del vientu y d'una lluvia qu'aumenten enforma, faciéndonos pasar muncho frío.

Pasamos a la otra fastera onde'l vientu faise casi inaguantable

Dende que saliéramos del colláu Valencia, tardamos una barbaridá n'ascender al picu y eso condergónos a pasalo pelín mal, sobretou esperando a xuntanos toos nel cumal de 1857 m que más que retrañir esta vegada fizo que tiritásemos de fríu... hasta Kíla, metíase pente les pates pa intentar amatagar el vientu xeláu que nos azotaba.

Ensin batería na cámara, con dalgún móvil y con guantes y casi sin sentir les manes, paezme que la semeya de grupu nun salió y la única ye de Benjamín y míu, fadiaos de fríu al llau del vértice. Cuando aportaron Ana y Zori al cumal, dímonos ánimos y decidimos colar d'ellí a ver si baxando yeremos a calecer un pocu'l cuerpu.

Nin semeya de grupu pudimos facer nel cumal del Picu Retriñón
Descendimos pel mesmu camín, hasta más menos, onde camudamos de fastera y siguimos baxando pel Chirrial (faza sureste) hacia'l mayéu L'Oteru. Por suerte, según descendiemos y protexíos pela vallina que fae'l Retriñón col picu La Muezca fuimos ganando ánimos y decidimos conocer la Cueva L'Oteru.

Con un guelpe de suerte al fín, paró de llover nel tramu final y cuando entramos na cueva, notamos una temperatura agradable, que sirviónos, pa camudar la ropa pingando que llevábemos polo que tuviéramos seco y tuviemos un bon ratu esplorando pela cueva y escaeciendo lo mal que lo pasamos nel cumal del Retriñón.

Cueva L'Oteru y Mayéu L'Oteru
Con otru ánimu, siguimos descendiendo hacia'l Mayéu L'Oteru onde metímonos nel portal d'una cabañina y xintamos el bocadillu, hasta con unos mínimos rayinos de sol. Casi media horina de relax y siguimos caleyar dende L'Oteru, baxando dellos praos hacia les cabañes de la Mornera, onde tomamos otru camín de los d'alcordanza.

De la Mornera facemos un prestosu camín con guapes armadures de vuelta hacia Felechosa
Nun lo esperábemos, pero'l nuesu caminar va llevanos a conocer un camín colgáu de la fastera este del picu Llacíu, el cual va danos increyibles vistes del valle del Ríu Braña, con collores nos árboles mui serondiegos, con dalgún pasín armáu y hasta con un hermosu tabayón.


Llueu, namás quedábanos siguir camín más ampliu pasando pela colláu Cebarón, l'Altu la Vallina y descender hacia la ruta de las Brañas Ayeranas onde entroncamos col camín col que varies hores enantes dábemos entamu a la ruta de güei.



De siendes colgaes y prestosas, a pista amplia y agradable hacia Felechosa

En resume, ruta encomendable totalmente, con meyor tiempu a poder ser, ya que tanto'l camín d'ascensu como'l de descensu va facenos conocer guapos llugares. En total, saliónos una ruta de 17,6 km, nun total de 7 hores y 40 min, superando unos 1350 m.

La próxima más y meyor ya que pa tener dies bonos hai que tener dalgunu malu tamién...
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Proyecto Kostradamus - Me gustan los problemas

Lletres N'Ast - 30 Xineru, 2017



Busco puertes zarraesEscuéndeme la llaveLos caminos más cenciellosSon namái pa cobardes
Odio les fuxíesSoi bastante cabezónDalgunos díes por valienteLos más son por ser fatu
Neña, qu’anque yo nun quieraSiempres me prestaron los problemesTu vas dame, selo, dulces dolores de tiestaY anque yo nun quiera siempres me prestaron los problemesTu vas dámelos, selo, dulces dolores regálame
Los dolores intensosAgudicen los mios sentíosL’aliendu la muerte Fáime sentir más vivu
Odio les rendicionesSoi bastante cabezónTento de garrar les folesTiráu pente les roques
Neña, qu’anque yo nun quieraSiempres me prestaron los problemesTu vas dame, selo, dulces dolores de tiestaY anque yo nun quiera siempres me prestaron los problemesTu vas dámelos, selo, dulces dolores regálame
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